Infantino abre la puerta al regreso de Rusia y Bielorrusia al fútbol internacional tras casi cuatro años de suspensión
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se refirió públicamente a la posibilidad de que Rusia y Bielorrusia vuelvan a participar en competencias internacionales, luego de la sanción impuesta tras la invasión rusa a Ucrania en 2022. A casi cuatro años del veto, el tema volvió a instalarse en la agenda del fútbol mundial.
En una entrevista con Sky News, Infantino cuestionó el alcance de las sanciones deportivas aplicadas a ambos países y sostuvo que “no deberíamos vetar a países por los actos de sus líderes políticos. No ha conseguido nada, solo ha creado más frustración y odio”.
El dirigente italiano subrayó la importancia de priorizar el desarrollo del fútbol juvenil como un posible primer paso hacia la normalización. “Que los niños y las niñas de Rusia puedan jugar al fútbol en otras partes de Europa podría ayudar. Es algo que definitivamente tenemos que hacer, al menos en categorías inferiores. Tenemos que hacerlo, al menos en la categoría juvenil”, afirmó.
La sanción conjunta de la FIFA y la UEFA fue anunciada el 28 de febrero de 2022, cuatro días después del inicio de la ofensiva rusa en Ucrania. Esta medida impidió que Rusia disputara el repechaje ante Polonia para intentar clasificar al Mundial de Qatar 2022 y dejó fuera de toda competencia internacional a sus selecciones y clubes, así como a los de Bielorrusia.
Desde entonces, ambos países permanecen excluidos de torneos clasificatorios, competencias continentales y certámenes mundiales organizados por FIFA y UEFA. La decisión se enmarcó en la presión ejercida por la comunidad deportiva internacional ante el conflicto en Europa oriental.
En su comunicado oficial de aquel momento, la FIFA explicó que, tras una resolución conjunta con la UEFA, “todos los equipos rusos, tanto selecciones nacionales como clubes, no podrán participar en ninguna de las competiciones de la FIFA y la UEFA hasta nuevo aviso”. Además, ambas instituciones expresaron su solidaridad con el pueblo ucraniano y manifestaron su deseo de que “el fútbol pueda volver a ser un elemento de unidad y de paz para el mundo”.
El antecedente histórico más cercano se remonta a 1992, cuando la FIFA expulsó a Yugoslavia de la fase clasificatoria para el Mundial de Estados Unidos 1994 debido a sanciones impuestas por las Naciones Unidas en el marco del conflicto en los Balcanes. Aquella medida también dejó fuera a Yugoslavia de la Eurocopa de 1992, torneo que finalmente ganó Dinamarca tras ocupar su lugar.
En el caso de Rusia y Bielorrusia, la decisión de 2022 se produjo luego de una recomendación del Comité Olímpico Internacional (COI), que solicitó a federaciones y organizadores de eventos deportivos no permitir la participación de atletas ni dirigentes de ambos países.
Las recientes declaraciones de Infantino reabren el debate sobre el papel del deporte frente a los conflictos geopolíticos y plantean la posibilidad de un regreso gradual, al menos en categorías juveniles, como primer paso hacia una eventual reintegración plena en el fútbol internacional.
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