Salud

Preocupante aumento de ACV en jóvenes y mujeres: alertan expertos sobre nuevas causas y desafíos para la salud pública

En los últimos años, el accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como ictus, ha dejado de ser un problema exclusivo de los adultos mayores. Dos recientes estudios científicos, publicados en The Lancet Regional Health – Americas y en la revista Stroke de la Asociación Americana del Corazón, confirman un preocupante aumento de casos en adultos jóvenes y mujeres, con factores de riesgo tanto tradicionales como emergentes.

Los hallazgos revelan que desde 2015 ha habido una desaceleración en la reducción de la mortalidad por ACV y un incremento en su incidencia entre personas de mediana edad, especialmente mujeres. El análisis, que abarcó 38 países en las Américas, mostró un aumento particularmente pronunciado en regiones con menor acceso a servicios de salud y en países con ingresos medios-altos. En 2021, el ACV se ubicó entre las tres principales causas de muerte en la región.

Entre los factores de riesgo se destacan el estrés crónico, la hipertensión, la diabetes, la contaminación ambiental, el sedentarismo y el consumo de sustancias nocivas. Sin embargo, el estudio también señala causas menos tradicionales, como las migrañas, especialmente en mujeres jóvenes, donde hasta el 50% de los casos de ACV isquémico son de origen desconocido.

Los expertos subrayan la necesidad de mejorar el acceso a diagnóstico temprano y tratamiento especializado, especialmente para mujeres, quienes presentan un riesgo mayor de mortalidad y secuelas incapacitantes tras un ACV. Según el neurólogo argentino Matías Alet, la desigualdad en la atención médica es un factor clave que profundiza esta tendencia.

Por su parte, el doctor Jukka Putaala, autor del estudio en Stroke, advierte sobre el aumento de accidentes cerebrovasculares criptogénicos —de causa desconocida— en adultos entre 18 y 49 años. Estos casos, que muchas veces ocurren en personas sin los factores de riesgo clásicos, exigen nuevas estrategias de prevención.

Las diferencias regionales también son significativas: mientras América del Norte ha logrado mantener bajo control buena parte de la carga por ACV, países del Caribe y América Latina enfrentan tasas mucho más altas de incidencia y mortalidad.

El informe destaca la necesidad urgente de reforzar las políticas públicas de prevención y tratamiento del ACV. Programas como HEARTS, impulsados por la Organización Panamericana de la Salud, podrían tener un impacto decisivo si se logra aumentar el control de la hipertensión, una de las principales causas prevenibles del ACV.

La tendencia actual constituye una llamada de atención para autoridades sanitarias y gobiernos. Implementar medidas de prevención efectivas, mejorar el acceso a servicios de salud de calidad y educar a la población sobre los síntomas y riesgos del ACV podrían evitar miles de muertes y discapacidades a futuro. La evidencia científica es clara: actuar ahora es crucial para frenar esta creciente amenaza.

Fuentes varias