Salud

Alerta global por el aumento del cáncer de mama: estiman hasta 3,5 millones de nuevos casos en 2050

Un nuevo informe internacional publicado en la revista The Lancet Oncology advirtió sobre un crecimiento sostenido de los casos de cáncer de mama en el mundo, con un impacto cada vez mayor en mujeres jóvenes y en países con menos recursos. Según el estudio, en 2023 se registraron 2,3 millones de nuevos diagnósticos y 764.000 muertes, y se proyecta que para 2050 los casos anuales podrían superar los 3,5 millones, mientras que las muertes aumentarían un 44%, hasta cerca de 1,4 millones.

La investigación fue liderada por Kayleigh Bhangdia, del Instituto de Evaluación y Métricas de la Salud, dependiente de la Universidad de Washington. Los científicos detectaron que la incidencia en mujeres de entre 20 y 54 años creció un 29% entre 1990 y 2023, pasando de 39,1 a 50,4 casos por cada 100.000 mujeres, mientras que en mayores de 55 años se mantuvo relativamente estable.

El informe también reveló la pérdida de 24,1 millones de años de vida saludable (DALYs) a nivel global, cifra que se duplicó desde 1990. Cerca del 28% de esa carga se asocia a factores de riesgo modificables como el consumo elevado de carne roja, tabaquismo, obesidad, alcohol, niveles altos de azúcar en sangre y baja actividad física.

En América Latina y el Caribe, el cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres, con tasas de incidencia de entre 38 y 63 casos por cada 100.000 mujeres y una mortalidad de 14 a 18 muertes por cada 100.000. Para 2050, se espera un aumento tanto en nuevos casos como en fallecimientos, impulsado por el envejecimiento poblacional y las desigualdades en el acceso a diagnóstico temprano y tratamientos.

“La creciente carga del cáncer de mama se está desplazando hacia los países de ingresos bajos y medios, donde los diagnósticos suelen ser tardíos y la mortalidad más alta”, advirtió Bhangdia. Los autores recomendaron fortalecer los sistemas de salud, mejorar los registros oncológicos y promover hábitos saludables para reducir el impacto futuro de la enfermedad.

El estudio fue financiado principalmente por la Fundación Gates y el Hospital de Investigación Infantil St. Jude.

Fuentes varias