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Nuevos documentos reavivan dudas sobre lo que Trump sabía del caso Epstein tras una llamada de 2006 y un correo de 2009

El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlado por los republicanos, investiga las conexiones de Jeffrey Epstein con figuras influyentes y la forma en que se manejó la información sobre sus delitos. En ese contexto, dos episodios separados por tres años —una llamada telefónica a la policía en 2006 y un correo electrónico de 2009 con el asunto “Trump”— han vuelto a colocar al expresidente Donald Trump bajo el foco del escrutinio público.

Ambos hechos figuran en documentos del Departamento de Justicia que recientemente fueron puestos a disposición de miembros del Congreso, lo que ha reactivado el debate sobre qué sabía Trump acerca de los crímenes de Epstein y cómo ha descrito su relación con el fallecido delincuente sexual.

El primer episodio se remonta a julio de 2006, cuando Epstein enfrentaba sus primeras acusaciones penales en Florida. De acuerdo con el resumen de una entrevista realizada por el FBI en 2019 al entonces jefe de policía de Palm Beach, Michael Reiter, Trump llamó a la policía local para expresar su apoyo a la actuación de las autoridades y afirmó que “todo el mundo sabía” lo que Epstein hacía.

Ese testimonio fue ratificado posteriormente por el propio Reiter. Según el documento, Trump habría señalado que en Nueva York era conocida la conducta de Epstein y calificó a Ghislaine Maxwell, su entonces pareja y cómplice, como una persona “malvada”, recomendando que se investigara su papel. También afirmó que en alguna ocasión se había encontrado con Epstein en presencia de adolescentes y que se retiró del lugar de inmediato.

El segundo episodio corresponde a un correo electrónico fechado el 14 de octubre de 2009, enviado por el abogado penalista Jack Goldberger a Epstein y posteriormente reenviado a Maxwell. El mensaje, cuyo asunto es “Trump”, describe una llamada telefónica de unos 20 minutos entre Trump y el abogado de víctimas Brad Edwards, organizada como alternativa a un interrogatorio formal.

Durante años, el contenido central de ese correo estuvo parcialmente censurado. Sin embargo, legisladores que revisaron la versión íntegra han planteado nuevas dudas sobre la naturaleza de esa conversación y sobre la información que Trump habría tenido en ese momento respecto a las denuncias contra Epstein.

Ante el renovado cuestionamiento, la Casa Blanca defendió la posición del presidente. La secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, aseguró que Trump ha sido “transparente y honesto” sobre el fin de su relación con Epstein. Consultada sobre la supuesta llamada a la policía de Palm Beach en 2006, sostuvo: “Es una llamada que puede haber ocurrido o no. No sé la respuesta a esa cuestión”.

El caso Epstein continúa siendo objeto de investigaciones legislativas y judiciales, mientras crece la presión para esclarecer qué sabían las figuras públicas que mantuvieron contacto con él y cómo actuaron cuando comenzaron a conocerse las denuncias. Los nuevos documentos han vuelto a poner en primer plano un capítulo que el expresidente Trump no ha logrado dejar atrás.

Fuentes varias