¿Antes o después del desayuno? El momento ideal para cepillarse los dientes, según los expertos
El cepillado dental es una costumbre diaria para millones de personas, pero lo que muchos desconocen es que el momento en que se realiza puede influir en la eficacia del flúor, el estado del esmalte y el control de bacterias. Expertos en odontología coinciden en que la salud bucal no depende solo de cepillarse, sino de múltiples factores como la dieta, la técnica empleada y la frecuencia de higiene.
Durante la noche, la producción de saliva disminuye, permitiendo que las bacterias se multipliquen. Esto provoca el conocido “aliento matutino” y una sensación de boca seca. En este contexto, algunos especialistas sugieren cepillarse antes del desayuno para eliminar las bacterias acumuladas y activar la producción de saliva, que ayuda a remineralizar los dientes.
Sin embargo, otros recomiendan cepillarse después del desayuno para remover restos de comida. El problema surge cuando los alimentos consumidos son ácidos, como jugos cítricos o café, ya que debilitan temporalmente el esmalte. La Mayo Clinic advierte que cepillarse inmediatamente después de ingerir estos productos puede erosionar el esmalte dental. En estos casos, se recomienda esperar entre 30 y 60 minutos antes del cepillado o enjuagar con agua como alternativa.
Flúor y técnica: pilares de una buena higiene dental
El flúor es una herramienta clave en la prevención de caries. Según Aldo Squassi, vicedecano de Odontología de la Universidad de Buenos Aires, este mineral ayuda a revertir la desmineralización inicial del esmalte. No obstante, advierte que enjuagarse con agua inmediatamente después del cepillado puede reducir la efectividad del flúor.
Respecto a la frecuencia, no hay un número exacto de cepillados ideal, pero la recomendación general es hacerlo dos o tres veces al día, siendo el cepillado nocturno el más importante. La médica de familia Belén Barrego añade que la clave está en la técnica: un cepillado correcto, con el tiempo adecuado, es más importante que la cantidad.
Dieta y caries: una relación directa
Incluso con una buena rutina de cepillado, muchas personas desarrollan caries debido a una dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados. El consumo frecuente de productos industrializados, como jugos azucarados, galletitas y golosinas, altera el microbioma bucal y favorece la aparición de caries. Por eso, los especialistas subrayan que la higiene bucal debe ir acompañada de una alimentación balanceada.
Tras consumir alimentos azucarados, se recomienda higienizar los dientes lo antes posible para reducir el riesgo de fermentación y daño al esmalte.
Prevención desde la infancia
La educación en higiene bucal debe comenzar desde el nacimiento. Barrego recomienda iniciar la limpieza de encías con una gasa húmeda y, con la aparición de los dientes, incorporar cepillos y pastas con flúor. Para niños de 0 a 3 años se sugiere usar pastas con 1000 ppm de flúor en una cantidad similar a un grano de arroz; entre los 3 y 6 años, la dosis debe ser equivalente a una arveja.
El flúor no solo fortalece el esmalte, sino que inhibe el crecimiento de bacterias productoras de ácido. Aun así, su uso excesivo puede generar fluorosis, una condición que provoca manchas en los dientes.
Conclusión
En definitiva, no hay una única respuesta correcta sobre cuándo cepillarse los dientes. Dependerá del tipo de alimentos consumidos, del estado bucal individual y de los hábitos personales. Lo fundamental es mantener una rutina consistente, utilizar flúor adecuadamente, aplicar una buena técnica y acompañar con una dieta saludable para asegurar una boca sana a largo plazo.
Fuentes varias

