Espectáculos

Erika Vikman, la polémica representante de Finlandia en Eurovisión 2025, denuncia censura por parte de la UER

El próximo sábado 17 de mayo se celebrará en Basilea, Suiza, la gran final de la 69ª edición del Festival de Eurovisión 2025, una de las citas musicales más esperadas del año. Entre los 37 países que lucharán por alzarse con el codiciado micrófono de cristal, Finlandia vuelve a estar en el centro del debate mediático, esta vez con la cantante Erika Vikman como protagonista.

Vikman, quien ya intentó representar a su país en 2020, ha sido finalmente elegida tras imponerse en la UMK 2025 —la preselección nacional finlandesa— con su canción ICH KOMME, producida por Chisu y Jori Roosberg. El tema se ha posicionado rápidamente como uno de los favoritos de esta edición, tanto por su fuerza musical como por su provocadora puesta en escena.

Sin embargo, ha sido precisamente esa puesta en escena la que ha generado controversia. La Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del certamen, solicitó a Vikman una serie de modificaciones en su actuación alegando que era “demasiado sexual”. Entre los cambios exigidos por la organización se incluyó la reducción de la carga sensual en la coreografía y una alteración en el vestuario original, que dejaba parte de su trasero al descubierto.

La cantante no tardó en responder públicamente a la censura. En sus redes sociales, tras realizar los primeros ensayos en el St. Jakobshalle de Basilea, compartió un video luciendo el nuevo vestuario junto a un mensaje directo: “Cuando tienes que cubrir tu culo de estrella del pop para llevar tu actuación al escenario de Eurovisión”. Su comentario fue recibido con apoyo por parte de muchos seguidores, quienes señalaron la incongruencia con otros shows pasados que han presentado atuendos igual o más reveladores.

El caso de Erika se suma a otras polémicas recientes, como la ocurrida con la representante de Malta, Miriana Conte, a quien también se le pidió cambiar parte de la letra de su canción Serving. La UER ha sido criticada por su aparente doble rasero al aplicar restricciones sobre contenido considerado inapropiado, mientras en ediciones anteriores han permitido presentaciones con un alto contenido sexual sin consecuencias similares.

Erika Vikman, con su mezcla de irreverencia y profesionalismo, promete no pasar desapercibida en esta edición. A pocos días de la gran final, su canción ICH KOMME y la narrativa en torno a la censura podrían jugar un papel clave tanto en la votación popular como en el jurado internacional.

Fuentes varias