Salud

La quercetina, un aliado natural contra las alergias que gana terreno frente a los fármacos tradicionales

Con la llegada de la primavera, millones de personas en el mundo comienzan a sufrir los efectos de la rinitis alérgica, también conocida como fiebre del heno. Estornudos, picazón en los ojos y congestión nasal son algunos de los síntomas más comunes que afectan entre el 10% y el 30% de la población global, según la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología. Frente a este panorama, un compuesto natural está ganando protagonismo como alternativa a los medicamentos convencionales: la quercetina.

La quercetina es un flavonoide presente en alimentos como las cebollas rojas, manzanas, cerezas oscuras, arándanos, y en tés como el verde y el negro. Su principal virtud radica en su capacidad para actuar como un antihistamínico natural: estabiliza las membranas de los mastocitos —las células que liberan histamina en respuesta a los alérgenos—, lo que reduce la respuesta inflamatoria del organismo.

Especialistas en medicina funcional, como Gregory Plotnikoff y Kara Fitzgerald, destacan el valor de este antioxidante por su bajo perfil de efectos secundarios en comparación con fármacos como esteroides inhalados y antihistamínicos. Aunque estos medicamentos son eficaces, su uso prolongado puede tener consecuencias negativas. La quercetina, en cambio, ofrece una opción más segura a largo plazo.

Para mejorar su absorción en el cuerpo, se recomienda consumirla junto a grasas saludables, por ejemplo, cocinando cebollas con aceite de oliva. No obstante, para alcanzar dosis terapéuticas efectivas, los expertos señalan que es necesaria su suplementación. Una fórmula recomendada combina quercetina con bromelina —una enzima presente en la piña— para potenciar su eficacia.

Además de su papel en el alivio de las alergias estacionales, la quercetina está siendo investigada por sus efectos antiinflamatorios, antivirales y antioxidantes. Algunos estudios sugieren que puede contribuir a la salud cardíaca, proteger el cerebro del estrés oxidativo y reducir el riesgo de enfermedades degenerativas. Incluso ha mostrado actividad antiviral en investigaciones preliminares contra el virus de la influenza y los coronavirus, aunque se requieren más estudios clínicos para validar estos hallazgos.

Los especialistas recomiendan acompañar la ingesta de quercetina con una dieta rica en frutas y verduras coloridas, especias, hierbas y alimentos ricos en omega-3, mientras se evitan productos ultraprocesados y azúcares refinados, conocidos por intensificar la inflamación.

En un contexto en el que cada vez más personas buscan alternativas naturales para cuidar su salud, la quercetina se posiciona como una opción eficaz, accesible y segura no solo para combatir las alergias, sino también para mejorar la salud integral a largo plazo.

Fuentes varias