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La Unión Europea cuestiona el proyecto de la FIFA para incorporar inversores privados

La Unión Europea expresó su rechazo al proyecto de la FIFA que busca abrir parte de sus actividades comerciales a inversores privados, al considerar que la iniciativa podría profundizar la comercialización del fútbol y generar conflictos con las normas europeas de competencia.

El comisario europeo encargado de Deporte, Glenn Micallef, manifestó su preocupación por la propuesta y advirtió que será examinada cuidadosamente por la Comisión Europea. A través de la red social X, el funcionario lanzó un mensaje directo: “No toquen nuestro deporte”.

Micallef señaló que el proyecto plantea interrogantes importantes relacionados con el derecho de competencia. También aseguró que las instituciones europeas analizarán la iniciativa dentro de las atribuciones establecidas por los tratados de la Unión Europea.

La reacción se produjo después de que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), constituida como una entidad sin ánimo de lucro, anunciara su intención de crear una empresa destinada a gestionar sus actividades comerciales.

Según la organización, la nueva estructura podría generar ingresos estimados en 10.000 millones de dólares. El anuncio causó sorpresa dentro del fútbol internacional y provocó críticas de organismos europeos, que temen una mayor influencia de capitales privados en la gestión del deporte.

La UEFA, entidad que agrupa a las federaciones europeas de fútbol, también expresó su desacuerdo con el plan. La organización sostuvo que la FIFA había “cruzado una línea roja” al plantear una transformación que podría modificar el modelo institucional y comercial del fútbol mundial.

Las autoridades europeas consideran que la llegada de inversores privados podría afectar la transparencia, la gobernanza y el equilibrio competitivo. Además, advierten sobre el riesgo de que los intereses financieros adquieran un peso excesivo en las decisiones relacionadas con las competiciones y el desarrollo del deporte.

La iniciativa abre un nuevo frente de tensión entre la FIFA y las instituciones europeas, en un contexto marcado por el debate sobre el crecimiento de los negocios vinculados al fútbol y la necesidad de proteger su función social, cultural y deportiva.

Fuentes varias