Infantino cede ante la presión y abre la puerta a una revisión independiente de la FIFA
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, propuso someter el modelo de gobernanza del organismo a una revisión externa e independiente, en medio de una creciente presión encabezada por la UEFA tras el fracaso del controvertido proyecto que pretendía incorporar capital privado al negocio comercial de las principales competiciones del fútbol mundial.
La decisión supone un giro en la postura del dirigente suizo, quien enfrenta cuestionamientos por la forma en que se impulsó el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), iniciativa que contemplaba la venta a inversores privados de una participación del 20 % en una estructura encargada de gestionar operaciones comerciales vinculadas a torneos de la FIFA, incluidos los Mundiales masculino y femenino.
La fuerte oposición de varias confederaciones terminó provocando el abandono del proyecto. La UEFA estuvo entre las organizaciones que encabezaron las críticas y llegó a amenazar con un boicot a las competiciones de la FIFA si la iniciativa seguía adelante.
La crisis ha aumentado la presión sobre Infantino. Dirigentes de UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol y Concacaf han expresado críticas a su gestión, mientras desde Europa también se trabaja en la posibilidad de presentar una candidatura alternativa en las próximas elecciones presidenciales de la FIFA.
Infantino propone revisar la gobernanza
En una carta enviada a los integrantes del Consejo de la FIFA y a las 211 asociaciones miembro, Infantino planteó solicitar al Consejo que considere encargar una evaluación externa e independiente sobre el actual marco de gobernanza utilizado para las principales decisiones estratégicas.
El dirigente también propuso abrir un proceso de consultas con las confederaciones, federaciones nacionales y otras partes interesadas para analizar cambios destinados a reforzar la transparencia, la participación institucional y la rendición de cuentas.
Las propuestas deberán ser analizadas por el Consejo de la FIFA, cuya próxima reunión está prevista para el 15 de octubre.
Infantino reconoció además que el proyecto FIFA Forward Enterprise se hizo público antes de concluir el procedimiento institucional previsto, situación que, según explicó, generó preocupación y transmitió la impresión de que determinadas decisiones ya estaban tomadas.
El presidente de la FIFA ha defendido que el proyecto no suponía entregar a inversores privados el control sobre las decisiones deportivas y sostiene que la autoridad deportiva y la independencia del organismo nunca estuvieron en venta.
El caso Balogun aumenta los cuestionamientos
A la controversia por el proyecto comercial se suma el caso del delantero estadounidense Folarin Balogun durante el Mundial de 2026.
Balogun recibió una tarjeta roja que implicaba inicialmente una suspensión de un partido. Donald Trump reconoció posteriormente que habló con Infantino y pidió que la FIFA revisara la decisión. La sanción terminó siendo levantada, permitiendo al futbolista disputar el siguiente encuentro de Estados Unidos. Trump aseguró que había solicitado una revisión, pero negó haber presionado al organismo para que revocara el castigo.
La presidenta de la Federación Inglesa de Fútbol, Debbie Hewitt, solicitó posteriormente claridad sobre la actuación de la FIFA tanto en el proyecto de inversión privada como en el caso Balogun.
UEFA lleva la disputa al terreno judicial
La confrontación institucional también llegó a los tribunales estadounidenses. UEFA ha recurrido a la justicia de Estados Unidos para solicitar documentación y testimonios relacionados con el proyecto comercial abandonado, con vistas a posibles procedimientos en Suiza. FIFA, por su parte, ha acusado a UEFA de desarrollar una campaña destinada a perjudicar al organismo y a su presidente.
Pese a las presiones y a los pedidos para que abandone el cargo, Infantino ha reiterado que pretende continuar al frente de la FIFA y mantiene su intención de presentarse a la próxima elección presidencial.
La propuesta de una revisión independiente representa ahora un intento de responder a una de las mayores crisis internas de su gestión. El alcance concreto de las eventuales reformas dependerá de las decisiones que adopte el Consejo de la FIFA y de las negociaciones que se desarrollen con las confederaciones y asociaciones nacionales.
Fuentes varias

