Connecticut realiza nuevo estudio científico para estimar con mayor precisión su población de osos
Connecticut lleva adelante un nuevo estudio científico para determinar con mayor precisión cuántos osos viven actualmente en el estado, utilizando muestras de pelo, análisis genéticos y un método estadístico conocido como “captura-recaptura espacial”.

Desde principios de junio, los investigadores revisan semanalmente distintos puntos de muestreo para recolectar pelo dejado por los animales. Hasta la primera semana de agosto, el equipo había reunido aproximadamente 850 muestras procedentes de los diferentes sitios incluidos en el estudio. El trabajo de campo está previsto que finalice a finales de este mes.
Una vez concluida la recolección, las muestras serán trasladadas al laboratorio para realizar pruebas genéticas que permitan identificar a los distintos ejemplares. El investigador Morin explicó que este proceso permitirá no solo reconocer a los osos detectados, sino también calcular cuántos animales podrían encontrarse en el área sin haber sido registrados directamente.
Para lograrlo, el equipo utiliza el modelo de “captura-recaptura espacial”, una metodología que combina la identificación genética de los animales con información sobre el territorio estudiado y la distribución de los ejemplares.

Según explicó Morin, este sistema permite incorporar tanto a los individuos encontrados en las muestras como a aquellos que probablemente habitan en la zona pero que no fueron detectados durante el trabajo de campo. De esta forma, los científicos pueden obtener una estimación más precisa de la densidad y abundancia total de la población.
El análisis completo requerirá varios meses. Una de las etapas más complejas será la extracción del ADN presente en el pelo recolectado, debido a que las muestras deben procesarse cuidadosamente para evitar contaminación y garantizar resultados confiables.
Los investigadores esperan que la nueva estimación de la población de osos esté disponible durante la próxima primavera, una vez concluidos los análisis genéticos y la aplicación de los modelos estadísticos.
El estudio representa una actualización importante de los datos científicos disponibles sobre los osos en Connecticut. La última investigación de este tipo fue realizada por especialistas de la Universidad de Connecticut entre 2013 y 2014 mediante técnicas similares.
Los resultados publicados en 2016 permitieron identificar genéticamente a 235 osos diferentes y estimaron que en el oeste de Connecticut existían entre 400 y 450 ejemplares.
Desde entonces, las autoridades ambientales del estado consideran que la población ha aumentado considerablemente. El Departamento de Energía y Protección Ambiental de Connecticut, conocido como DEEP, estima actualmente que en todo el estado podrían vivir entre 1.000 y 1.200 osos.
La nueva investigación permitirá comprobar con datos genéticos actualizados hasta qué punto ha crecido la población durante la última década y ofrecerá información que podría ser utilizada para mejorar las estrategias de manejo de la especie y la convivencia entre los osos y las comunidades humanas.
John Mortiz (CT Mirror)
Fotos: Julia Levine (CT Mirror)
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