Venezuela eleva a 1.719 la cifra de muertos tras el doble terremoto
La tragedia provocada por los dos fuertes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela continúa aumentando. Las autoridades informaron este lunes que el número de fallecidos ascendió a 1.719, mientras que al menos 5.034 personas resultaron heridas.
El nuevo balance fue comunicado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, mientras los organismos de emergencia mantienen las labores de búsqueda entre edificios destruidos y estructuras consideradas inestables. La cifra podría seguir creciendo debido a la cantidad de personas que aún permanecen desaparecidas.
La Guaira, ubicada en la costa central del país, continúa siendo una de las regiones más castigadas. Equipos venezolanos y brigadas internacionales trabajan con perros, cámaras especializadas y maquinaria pesada para localizar sobrevivientes bajo los escombros.
En medio de la devastación, un padre y su hijo fueron rescatados con vida después de permanecer cuatro días atrapados bajo un edificio derrumbado en La Guaira. La operación se prolongó durante unas doce horas y fue ejecutada por rescatistas franceses y estadounidenses. Durante el fin de semana, al menos 33 personas fueron encontradas con vida, aunque los especialistas advierten que las posibilidades de supervivencia disminuyen considerablemente después de las primeras 72 horas.
La emergencia se agravó este lunes con un nuevo movimiento sísmico que volvió a provocar escenas de temor entre los habitantes. El temblor se registró en la misma zona afectada por los terremotos del 24 de junio y obligó a numerosas personas a abandonar nuevamente sus viviendas.
Además de las víctimas humanas, cientos de edificaciones quedaron destruidas o severamente dañadas. Ingenieros y especialistas han pedido una revisión urgente de los conjuntos residenciales que siguen en pie, ante la posibilidad de que la calidad de las construcciones, la corrosión y el incumplimiento de normas sísmicas hayan aumentado el impacto de la catástrofe.
Miles de familias permanecen en refugios temporales mientras reciben agua, alimentos, medicamentos y atención sanitaria. Las autoridades también distribuyeron mascarillas en algunas áreas afectadas para reducir los riesgos sanitarios relacionados con la acumulación de escombros y la presencia de cuerpos que todavía no han sido recuperados.
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