NacionalesPrimera Plana

Trump atribuye a actos de vandalismo el deterioro del estanque reflectante de Washington

El presidente Donald Trump negó que el deterioro del estanque reflectante situado entre los monumentos a Washington y Lincoln sea consecuencia de la remodelación de 16,4 millones de dólares ordenada por su administración.

Durante un encuentro con la prensa, Trump sostuvo que la proliferación de algas y el desprendimiento del sellador podrían haber sido provocados por personas que arrojaron fertilizante al agua y cortaron el revestimiento con cuchillos u otras herramientas.

El mandatario afirmó que la renovación avanzaba satisfactoriamente antes de los presuntos actos de vandalismo. Sin embargo, especialistas señalaron que las condiciones del estanque, caracterizado por sus aguas poco profundas y estancadas, favorecen naturalmente el crecimiento de algas. Los desechos de las aves y la presencia de fosfatos también pueden actuar como fertilizantes.

Katie Martin, vocera del Departamento del Interior, informó que cinco personas fueron detenidas por acusaciones relacionadas con vandalismo y que otras cinco recibieron multas. Las autoridades no divulgaron detalles suficientes para confirmar si estos casos estaban vinculados con el supuesto vertido de fertilizante o con los daños en el revestimiento.

Entre los detenidos se encuentra David Carter Hearn, un ciclista de 67 años y excompetidor olímpico de piragüismo, quien negó haber destruido propiedad gubernamental. Según su versión, únicamente se acercó al lugar y tocó una tira de pintura desprendida que estaba mezclada con las algas.

Trump también responsabilizó parcialmente al expresidente Barack Obama por no haber resuelto los problemas históricos del estanque. Entre 2010 y 2012, el gobierno de Obama destinó más de 35 millones de dólares a una renovación que no consiguió eliminar de manera permanente las fugas ni la proliferación de algas.

La estructura lleva décadas enfrentando dificultades de mantenimiento. Pese a las advertencias de especialistas sobre la necesidad de una solución de largo plazo, la administración Trump aceleró los trabajos con el objetivo de completar la renovación antes de las celebraciones del 4 de julio.

Para ejecutar las obras, el gobierno adjudicó dos contratos sin licitación competitiva, argumentando que existía una necesidad urgente. El primero, por 14,7 millones de dólares, fue entregado a Atlantic Industrial Coatings para aplicar un sellador impermeabilizante azul. El segundo, por 1,7 millones, fue concedido a Greenwater Services para instalar un sistema de tratamiento de agua.

Atlantic Industrial Coatings defendió la calidad de su trabajo y aseguró que las áreas afectadas representan una porción reducida del proyecto. La empresa indicó además que el estanque sería vaciado parcialmente para realizar nuevas reparaciones.

Fuentes varias