Shakira, Maná y Salma Hayek encienden el arranque histórico del Mundial 2026 en México
Ciudad de México vivió una jornada cargada de música, emoción y orgullo nacional con la ceremonia inaugural del Mundial 2026 en el Estadio Azteca, donde Shakira, Maná, Salma Hayek y otros artistas internacionales protagonizaron un espectáculo que marcó el inicio de una Copa del Mundo histórica.
Ante más de 80.000 aficionados, el mítico recinto mexicano abrió sus puertas para recibir el primer partido del torneo entre México y Sudáfrica, en una edición que por primera vez reúne a 48 selecciones y contempla un récord de 104 encuentros.
La fiesta comenzó una hora y media antes del silbatazo inicial. La voz del estadio dio la bienvenida con un emotivo “Bienvenidos a México”, desatando la euforia de los asistentes que colmaron las gradas del Azteca.
La banda mexicana Maná fue la encargada de abrir la cartelera musical. Con su clásico “Oye mi amor”, el público cantó al unísono y convirtió el estadio en una celebración colectiva. Después, Danny Ocean hizo vibrar a la afición con “Partidazo”, mientras la ceremonia avanzaba bajo el mensaje central de unión: “El fútbol nos une a todos”.
La cantante Belinda y Los Ángeles Azules también formaron parte del espectáculo, llevando la cumbia mexicana a la cancha mundialista. Más tarde, J Balvin apareció en escena a bordo de un taxi amarillo, símbolo urbano de la capital mexicana, en uno de los momentos más vistosos de la ceremonia.
El cierre musical estuvo a cargo de Shakira, quien regresó al escenario mundialista acompañada por Burna Boy. La artista colombiana interpretó “Dai Dai”, canción oficial de esta edición, recordando su estrecha relación con la historia reciente de los Mundiales tras éxitos como “Waka Waka”.
Uno de los momentos más solemnes llegó con la participación de Salma Hayek, quien presentó a las 48 delegaciones participantes. Las banderas desfilaron sobre la cancha del Estadio Azteca, en una imagen que reforzó el carácter global de la competencia.
La inauguración contó también con la presencia de figuras del fútbol como Ronaldinho Gaúcho y Cuauhtémoc Blanco, ídolo mexicano y uno de los nombres más representativos en la historia deportiva del país.
México se convirtió así en el primer país en albergar tres Copas del Mundo, luego de haber sido sede en 1970 y 1986, torneos recordados por las hazañas de Pelé y Diego Armando Maradona. Aunque en esta edición comparte la organización con Estados Unidos y Canadá, el país asumió la celebración como propia.
Para miles de aficionados, la jornada significó mucho más que el comienzo de un torneo. Familias enteras acudieron al estadio para vivir una experiencia que unió generaciones. Entre ellos, Sadox Delgado, de 62 años, recordó con emoción haber presenciado los tres Mundiales celebrados en territorio mexicano.
La inauguración también estuvo marcada por la ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien decidió no asistir al partido inaugural y cedió su boleto número 001 a una joven indígena. Su decisión fue interpretada por algunos sectores como un gesto frente al alto costo de las entradas y por otros como una señal relacionada con el tenso clima social que vive el país.
En paralelo, las autoridades reforzaron la seguridad en la capital mexicana ante las protestas convocadas para la jornada. Se implementaron cortes viales y restricciones de acceso vehicular en las inmediaciones del Estadio Azteca y de los fan fest, en medio de una ciudad volcada por completo al arranque del Mundial.
Con música, símbolos nacionales, estrellas internacionales y una afición entregada, México inauguró su tercer Mundial y volvió a colocarse en el centro de la historia del fútbol.
Fuentes varias

