La población sin hogar en Connecticut aumenta por quinto año consecutivo
La cantidad de personas sin hogar en Connecticut volvió a crecer durante 2026, aunque a un ritmo menor que el registrado en los dos años anteriores, según los resultados del conteo anual realizado en todo el estado.
El recuento de un punto en el tiempo, que funciona como un censo de la población sin vivienda, identificó a 3,847 personas sin hogar durante la noche del 27 de enero de 2026.
La cifra representa un aumento del 3% en comparación con 2025. Aunque el crecimiento continúa siendo motivo de preocupación, el porcentaje es inferior a los incrementos registrados previamente: 9% en 2025 y 13% en 2024.
Alquileres elevados e ingresos estancados
Los proveedores de servicios sociales atribuyen el incremento principalmente al aumento de los alquileres y al encarecimiento general del costo de vida. Al mismo tiempo, los ingresos de muchos residentes permanecen estancados, lo que dificulta cubrir gastos básicos como vivienda, alimentos, transporte y atención médica.
La presión económica afecta especialmente a las personas con bajos ingresos y a quienes enfrentan situaciones laborales inestables. Para numerosas familias, una emergencia médica, la pérdida del empleo o un incremento inesperado de la renta puede provocar la pérdida de la vivienda.
Crece la preocupación por los adultos mayores
Uno de los datos más alarmantes del informe es el aumento de personas mayores sin hogar. Desde 2024, este grupo registró un crecimiento del 51%.
Muchas personas de edad avanzada dependen de ingresos fijos, como pensiones o beneficios de jubilación, que no siempre aumentan al mismo ritmo que los alquileres y otros gastos esenciales. Esta situación reduce sus posibilidades de encontrar una vivienda asequible y las expone a una mayor vulnerabilidad.
El número real podría ser más elevado
Los especialistas advierten que el conteo puntual suele considerarse una estimación inferior a la realidad. El censo generalmente no incluye a quienes se alojan temporalmente en viviendas de familiares o amigos, ni a las personas que comparten espacios por no contar con un hogar propio.
Por esta razón, la cantidad real de residentes que enfrentan inseguridad habitacional en Connecticut podría superar ampliamente las cifras oficiales.
Los resultados reflejan que, pese a la desaceleración en el ritmo de crecimiento, la falta de vivienda continúa siendo un problema persistente en el estado y plantea nuevos desafíos para las autoridades, las organizaciones comunitarias y los proveedores de asistencia social.
Calista Oetama y Ginny Monk (CT Mirror)
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