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España domina, pero tropieza ante Cabo Verde en su debut mundialista

España comenzó su participación en el Mundial de 2026 con un inesperado empate 0-0 frente a Cabo Verde, selección debutante que resistió la presión y protagonizó una de las mayores sorpresas de la primera jornada.

La vigente campeona de Europa controló ampliamente la posesión y disputó gran parte del encuentro cerca del área rival. Sin embargo, el dominio territorial no se tradujo en goles debido a la falta de precisión en los últimos metros y a la sólida organización defensiva del conjunto africano.

España realizó 27 intentos de gol, pero no consiguió superar al guardameta Vozinha. El veterano portero de 40 años respondió cada vez que fue exigido y se convirtió en la principal figura del partido disputado en Atlanta.

El equipo español intentó abrir espacios mediante la circulación rápida del balón y los ataques por las bandas, pero Cabo Verde mantuvo sus líneas compactas. Los defensores africanos cerraron los caminos hacia el área y evitaron que los delanteros españoles encontraran posiciones cómodas para rematar.

Con el paso de los minutos aumentaron la ansiedad y la imprecisión de España. La Roja acumuló pases en campo contrario, aunque careció de profundidad ante una defensa que concedió apenas una falta durante todo el encuentro, la cifra más baja registrada por un equipo en un partido mundialista desde 1966.

Cabo Verde también contó con algunas oportunidades para sorprender mediante rápidos contraataques, pero priorizó la disciplina táctica y la protección de su portería. El empate representó un resultado histórico para una selección que disputaba su primer partido en una Copa del Mundo.

Para España, el resultado dejó una sensación de frustración y evidenció la necesidad de mejorar su capacidad para superar defensas cerradas. La selección dirigida por Luis de la Fuente deberá recuperar efectividad en sus siguientes compromisos para evitar complicaciones en la lucha por la clasificación.

El 0-0 también aumentó la presión dentro del Grupo H, donde Uruguay y Arabia Saudita empataron en su primer partido. De esta manera, las cuatro selecciones comenzaron la competición con un punto y dejaron completamente abierta la disputa por los puestos de clasificación.

Cabo Verde celebró el empate como una victoria histórica, mientras España abandonó el campo consciente de que su amplio dominio no fue suficiente para evitar el primer gran tropiezo de su campaña mundialista.

Fuentes varias