Nuevas observaciones descartan impacto del asteroide 2024 YR4 contra la Luna
El asteroide 2024 YR4, que en su momento fue considerado uno de los objetos espaciales con mayor riesgo potencial para la Tierra, ya no representa una amenaza significativa para nuestro planeta ni para la Luna, según nuevas observaciones astronómicas.
La roca espacial fue descubierta a finales de 2024 y, en un primer momento, los científicos estimaron que existía hasta un 3,1 % de probabilidades de que impactara la Tierra el 22 de diciembre de 2032. Sin embargo, posteriores observaciones con telescopios terrestres y espaciales permitieron descartar ese escenario.
Meses después surgió una nueva preocupación cuando los cálculos indicaron una probabilidad del 4,3 % de que el asteroide pudiera colisionar con la Luna. Aunque ese evento no representaría un peligro directo para la Tierra, sí podría afectar a astronautas, infraestructura lunar o incluso satélites que orbitan el planeta.
Para aclarar la trayectoria del objeto, los astrónomos Andy Rivkin, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, y Julien de Wit, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, solicitaron utilizar el Telescopio Espacial James Webb, uno de los observatorios más avanzados del mundo.
Las observaciones realizadas el 18 y 26 de febrero permitieron calcular con mayor precisión la trayectoria del asteroide. Los nuevos datos indican que 2024 YR4 pasará a unos 22.900 kilómetros de la Luna, descartando así un impacto.
Un desafío técnico para los astrónomos
Detectar el asteroide no fue una tarea sencilla. Con un diámetro aproximado de 60 metros —similar al tamaño de un edificio— el objeto era extremadamente tenue y se encontraba a millones de kilómetros del telescopio.
Según los investigadores, observarlo fue comparable a intentar identificar una partícula de polvo frente a un fondo de estrellas brillantes. Para lograrlo, el equipo desarrolló nuevas técnicas utilizando la Cámara de Infrarrojo Cercano del telescopio, un instrumento diseñado principalmente para estudiar galaxias lejanas y exoplanetas.
Las exposiciones cuidadosamente programadas permitieron registrar al asteroide, que es cerca de 4.000 millones de veces más tenue de lo que el ojo humano puede percibir.
Las observaciones se realizaron en dos ventanas de tiempo de aproximadamente cinco horas, identificadas por el científico Artem Burdanov, también investigador del MIT.
Avances para la defensa planetaria
Los datos obtenidos no solo permitieron descartar el impacto lunar, sino que también demostraron nuevas capacidades del telescopio para rastrear objetos pequeños y en rápido movimiento dentro del sistema solar.
Los investigadores señalaron que las técnicas desarrolladas durante esta observación podrían resultar útiles en futuras iniciativas de defensa planetaria si se detecta otro objeto potencialmente peligroso.
Aunque algunos científicos esperaban poder estudiar un evento poco común como el impacto de un asteroide en la Luna, la confirmación de que no ocurrirá representa un avance en la capacidad de la ciencia para anticipar y monitorear posibles amenazas espaciales.
Fuentes varias

