Britney Spears asegura que tiene “suerte de estar viva” tras el trato de su familia: “Les tengo miedo”
Britney Spears volvió a abrir un capítulo doloroso de su vida personal al compartir un extenso mensaje en redes sociales en el que reflexionó sobre el aislamiento, el miedo y las secuelas emocionales que, según afirmó, aún arrastra por el trato recibido de su familia durante los años en que estuvo bajo tutela legal.
La cantante, de 44 años, publicó este miércoles 4 de febrero un texto en su cuenta de Instagram donde cuestionó la idea de que aislar a una persona pueda considerarse una forma de ayuda. “Como personas, lo único que realmente queremos es sentirnos conectados con los demás y no sentirnos nunca solos”, escribió.
En ese contexto, Spears aseguró que, aunque se puede perdonar, el daño vivido no se olvida. “Para aquellos en su familia que dijeron que ayudar era aislarte y hacerte sentir increíblemente excluido… estaban equivocados”, expresó, en un mensaje que volvió a poner en el centro de la escena el conflicto con su entorno más cercano.
La intérprete de Toxic afirmó sentirse “increíblemente afortunada de seguir viva” después de las experiencias que atravesó y reconoció que hoy en día mantiene miedo hacia su familia. Si bien no mencionó nombres propios, sus declaraciones se inscriben en una historia marcada por la tensa relación con su padre, Jamie Spears, quien fue su tutor legal durante más de una década.
La artista también vinculó sus vivencias con una reflexión espiritual. “Es extraño cómo Dios obra de maneras misteriosas”, escribió, preguntándose qué sentido podrían tener los episodios más difíciles de su vida. No obstante, se mostró escéptica ante la posibilidad de que quienes la dañaron asuman responsabilidades. “Para ser totalmente honesta, no importa lo que se diga, nunca se harán cargo de lo que hicieron”, concluyó.
En un tono más cotidiano, Spears cerró su publicación contando que llevaba un mes sin bailar porque se rompió un dedo del pie en dos ocasiones, un detalle que contrastó con la profundidad emocional del resto de su mensaje.
Las declaraciones llegan años después del fin de la tutela legal que marcó profundamente su vida. Britney Spears estuvo bajo una conservaduría durante 13 años, entre 2008 y 2021, un acuerdo que otorgó a su padre control sobre sus finanzas, decisiones médicas y aspectos clave de su vida personal y profesional.
Antes de que la tutela fuera disuelta, la cantante declaró ante un tribunal que fue obligada a trabajar, incluso cuando no se encontraba en condiciones de hacerlo, durante su gira Piece of Me y su residencia en Las Vegas. También denunció haber sido medicada con litio, internada contra su voluntad en un centro de rehabilitación y amenazada con no poder ver a sus hijos, Sean Preston y Jayden James Federline, si no cumplía con las exigencias impuestas.
Además, sostuvo que se le prohibió casarse y tener más hijos, y que fue obligada a utilizar métodos anticonceptivos. En su autobiografía The Woman in Me, publicada en 2023, Spears aseguró que la tutela tuvo como principal objetivo beneficiar económicamente a su familia. Documentos judiciales revelaron que Jamie Spears recibió alrededor de seis millones de dólares durante ese período.
Actualmente, la relación de la cantante con su padre es prácticamente inexistente. De acuerdo con fuentes citadas por Us Weekly, no hay posibilidades de reconciliación, incluso frente a los problemas de salud que él ha enfrentado. Con su madre, Lynne Spears, ha intentado reconstruir el vínculo, aunque personas cercanas señalan que la relación sigue siendo frágil y el contacto es esporádico.
La relación con su hermana, Jamie Lynn Spears, habría mejorado tras el conflicto público de 2022. En contraste, Britney mantiene un lazo especialmente cercano con su hermano Bryan Spears, quien se mudó con ella luego de su separación de Sam Asghari en agosto de 2023.
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