Trump envía al “zar de la frontera” a Minnesota tras el tiroteo de un ciudadano y la escalada de protestas
El presidente Donald Trump anunció que enviará a Tom Homan, su principal responsable de política migratoria, a Minnesota para asumir el control directo de las operaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado. La decisión se produce en medio de una crisis política y social sin precedentes, marcada por protestas masivas y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales en menos de tres semanas en Minneapolis.

“Enviaré a Tom Homan a Minnesota esta noche. Tom es duro, pero justo, y me informará directamente”, escribió Trump en su red social. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, detalló que Homan coordinará las operaciones de ICE sobre el terreno y supervisará investigaciones por presunto fraude en programas públicos, que según la Administración habrían causado pérdidas de miles de millones de dólares a los contribuyentes.
El anuncio ocurre dos días después de que agentes de la Patrulla Fronteriza mataran a tiros a Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, mientras grababa con su teléfono móvil un operativo en una calle del sur de Minneapolis. Videos verificados por medios como Reuters, The New York Times y ABC News muestran que Pretti no desenfundó ningún arma y que fue rociado con gas pimienta antes de ser derribado al suelo. El jefe de la policía local, Brian O’Hara, confirmó que tenía licencia para portar armas y no contaba con antecedentes penales.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró sin presentar pruebas que Pretti había acudido al lugar “para infligir el máximo daño” y calificó el hecho como “terrorismo doméstico”. La familia del enfermero rechazó esta versión y afirmó que el joven intentaba proteger a una mujer que había sido empujada por un agente. Calificaron las declaraciones oficiales como “mentiras repugnantes”.
Horas después del anuncio del envío de Homan, Trump informó que sostuvo una conversación telefónica con el gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz. Según el presidente, la llamada fue “muy buena” y ambos coincidieron en la necesidad de cooperar en la entrega de criminales bajo custodia estatal, pese a que días antes lo había acusado de fomentar la insurrección.
El caso de Pretti se suma a la muerte de Renée Good, una madre de tres hijos abatida el pasado 7 de enero por un agente de ICE mientras conducía su vehículo. Una autopsia independiente reveló que recibió tres disparos, incluido uno en la cabeza. O’Hara señaló que de los tres homicidios registrados en Minneapolis en lo que va de 2026, dos fueron cometidos por agentes federales.
La tensión en Minnesota se agravó desde diciembre con la puesta en marcha de la Operación Metro Surge, descrita por el Departamento de Seguridad Nacional como “la mayor operación migratoria jamás realizada”, con hasta 3.000 agentes desplegados en el área metropolitana de las Ciudades Gemelas. El operativo se centra en presuntos fraudes en programas sociales vinculados a la comunidad somalí.
Las consecuencias han impactado la vida cotidiana: más de cien escuelas cerraron temporalmente, afectando a unos 30.000 estudiantes, y los comercios reportaron pérdidas de entre el 50% y el 80% de sus ingresos. El fiscal general del estado, Keith Ellison, presentó una demanda contra el Gobierno federal al considerar el despliegue una “invasión” que viola la Décima Enmienda de la Constitución.
La llegada de Homan, exdirector de ICE durante el primer mandato de Trump, busca centralizar el control federal en un momento de máxima confrontación política. Para la Casa Blanca es una medida para restaurar el orden; para líderes locales como el concejal de Minneapolis Soren Stevenson, representa “otra escalada” del conflicto entre Washington y un estado gobernado por demócratas.
El desenlace de esta crisis permanece abierto, con un saldo de dos muertos, miles de detenidos y una creciente polarización entre el Gobierno federal y las autoridades estatales.
Fuentes varias

