Primera PlanaTecnovisión

TikTok asegura su continuidad en Estados Unidos tras vender el control de sus operaciones a inversores no chinos

TikTok evitó su prohibición en Estados Unidos luego de que su empresa matriz, la china ByteDance, concretara la venta de la mayoría de sus operaciones en el país a un grupo de inversores no chinos. La transacción, anunciada este jueves, transfiere el control de la plataforma a una nueva empresa conjunta de propiedad mayoritariamente estadounidense y reduce de forma significativa los riesgos regulatorios vinculados a la seguridad nacional.

Según informó la compañía, los nuevos propietarios —entre ellos Oracle, Silver Lake, la firma emiratí MGX y entidades vinculadas al empresario Michael Dell— controlarán más del 80% de la nueva entidad que gestionará los activos de TikTok en Estados Unidos. ByteDance conservará cerca del 19,9% del capital, mientras que algo más del 30% quedará en manos de filiales de inversores históricos asociados a la firma china.

La operación pone fin a una disputa legal y política que se extendió durante casi seis años. Desde 2019, TikTok enfrentó reiterados intentos de bloqueo por parte de legisladores, universidades, el Ejército y la Casa Blanca, en medio de la creciente tensión tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China. Durante ese período, la plataforma vivió un prolongado limbo regulatorio y llegó a sufrir un apagón temporal de 14 horas.

La nueva empresa conjunta quedó formalmente establecida un día antes del plazo fijado por el presidente Donald Trump para separar las operaciones estadounidenses del control chino. En un comunicado, la compañía aseguró que la estructura operará con salvaguardas específicas en materia de seguridad nacional, que incluyen protección de datos, seguridad del algoritmo, moderación de contenidos y garantías de software para los usuarios en Estados Unidos.

La conducción de la nueva entidad estará a cargo de Adam Presser como director ejecutivo y Will Farrell como director de Seguridad. El directorio incluirá, entre otros, a Shou Chew, CEO de TikTok en Estados Unidos; Kenneth Glueck, vicepresidente ejecutivo de Oracle; y representantes de Susquehanna International Group, Silver Lake y MGX.

El presidente Donald Trump celebró públicamente el acuerdo y lo calificó como clave para la continuidad de la aplicación en el país. “¡Estoy muy contento de haber ayudado a salvar TikTok!”, escribió en su red Truth Social, donde también agradeció al presidente chino Xi Jinping por su colaboración en la aprobación del acuerdo.

El conflicto por TikTok se originó durante el primer mandato de Trump, cuando el entonces presidente amenazó con prohibir la aplicación. La presión se intensificó en 2024, cuando el presidente Joe Biden promulgó una ley que exigía la venta de la filial estadounidense o su prohibición. En su segundo mandato, Trump postergó la aplicación de la norma mientras impulsaba un acuerdo que finalmente se cerró el mes pasado y tenía como fecha límite el 23 de enero.

La venta impacta directamente en más de 200 millones de usuarios en Estados Unidos, que utilizan la plataforma tanto como fuente de entretenimiento e información como de ingresos económicos. De acuerdo con un memorando interno enviado por Shou Chew, la nueva empresa conjunta asumirá el control de los datos de usuarios estadounidenses y de la mayoría de las operaciones locales, mientras que Oracle supervisará el almacenamiento de la información. La moderación de contenidos quedará bajo responsabilidad de la nueva entidad.

TikTok también prevé reentrenar su algoritmo a partir de datos de usuarios estadounidenses, aunque mantendrá la interoperabilidad con la plataforma global. No obstante, persisten dudas entre funcionarios estadounidenses sobre si el nuevo esquema satisface plenamente las exigencias de seguridad nacional, especialmente en lo relativo a una eventual influencia de ByteDance sobre el algoritmo de recomendación.

La aprobación del gobierno chino fue uno de los principales focos de incertidumbre hasta el cierre del acuerdo. TikTok se convirtió en una pieza clave dentro de las negociaciones comerciales bilaterales y una versión anterior del pacto fracasó tras el anuncio de nuevos aranceles estadounidenses. Hasta el momento, Beijing no se ha pronunciado oficialmente sobre la estructura final de la operación.

Fuentes varias