Miles de personas protestan en Minneapolis por la muerte de Renee Good tras un operativo de inmigración
Miles de manifestantes se movilizaron en Minneapolis para exigir justicia y transparencia tras la muerte de Renee Nicole Good, quien falleció esta semana luego de recibir disparos de un agente federal del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). El caso ha generado una fuerte reacción ciudadana y política, marcada por denuncias de falta de acceso a pruebas clave y un creciente despliegue de fuerzas federales en la ciudad.

Según informó CBS, la Oficina de Arrestos Criminales de Minnesota (BCA) denunció que el FBI restringió el acceso a evidencia relevante relacionada con el caso, al asumir la investigación de manera exclusiva. Esta decisión provocó cuestionamientos por parte de líderes estatales, incluido el gobernador Tim Walz, quienes reclaman mayor transparencia y la participación de las autoridades locales para garantizar la credibilidad del proceso.
La muerte de Good ocurrió durante un operativo en el que participó el agente Jonathan Ross, integrante de una unidad táctica del ICE. El hecho desató protestas masivas, entre ellas una manifestación en el parque Powderhorn, convocada por el Comité de Acción por los Derechos de los Inmigrantes de Minnesota bajo el lema “ICE fuera de Minnesota”. Durante varios días, miles de residentes han exigido explicaciones sobre la actuación policial y han denunciado posibles abusos en operativos migratorios.
La tensión aumentó tras confirmarse que el FBI impidió a la BCA acceder al material probatorio del caso. Mientras la investigación permanece bajo control federal, crecen las críticas de representantes políticos y organizaciones civiles, que consideran que esta exclusividad debilita la confianza pública.
Las protestas, que continuaron pese a condiciones climáticas adversas, dejaron al menos 30 detenidos el viernes, quienes posteriormente fueron liberados. En paralelo, el gobierno federal anunció el envío de 2.100 agentes adicionales, junto con otros 1.000 efectivos del Servicio de Protección Fronteriza y Aduanas, para reforzar los operativos migratorios en la ciudad, lo que ha sido interpretado por los manifestantes como una escalada de la militarización.
Declaraciones de altos funcionarios federales avivaron la polémica. La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, calificó la actuación de Good como “terrorismo doméstico”, mientras que el presidente Donald Trump aseguró que la mujer había atropellado a un agente. Sin embargo, según CBS, el video difundido por el mandatario no muestra evidencia clara de dicho hecho, lo que intensificó las críticas y los reclamos de una investigación basada en pruebas verificables.
El sábado, la congresista Ilhan Omar denunció que se le negó el acceso al centro de procesamiento del ICE en Minneapolis, pese a acudir junto a otras legisladoras estatales. Según su testimonio, funcionarios federales revocaron la autorización de ingreso y les pidieron abandonar el lugar. Las legisladoras coincidieron en que este veto refuerza la percepción de opacidad institucional y exigieron una investigación exhaustiva e independiente.
El caso de Renee Good se inscribe en un contexto de creciente conflictividad por la política migratoria federal y el despliegue de fuerzas en Minneapolis. Organizaciones civiles, líderes políticos y manifestantes insisten en que se permita a los organismos estatales acceder a todas las pruebas y se esclarezcan los hechos con total transparencia, en respeto de los derechos de la comunidad local y migrante.
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