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La IFAB impulsa nuevas reglas para reducir interrupciones y acelerar el juego en el fútbol mundial

La International Football Association Board (IFAB) dio un nuevo paso en su estrategia para mejorar el flujo de los partidos y reducir las interrupciones innecesarias en el fútbol mundial. En su más reciente Reunión Anual de Negocios (ABM), celebrada en Londres y presidida por Noel Mooney, director ejecutivo de la Asociación de Fútbol de Gales, el organismo respaldó una serie de ajustes reglamentarios que apuntan a aumentar el tiempo efectivo de juego y reforzar la justicia deportiva, sin alterar la esencia del deporte.

Uno de los ejes centrales de las propuestas es la denominada “guerra contra la pérdida de tiempo”. La IFAB ratificó la continuidad del límite de ocho segundos para que los arqueros liberen el balón con las manos y avanzó en la aplicación del principio de cuenta regresiva para otras reanudaciones, como los saques de banda y los saques de meta. La idea es clara: si el ejecutor excede el tiempo permitido, la posesión podría pasar al equipo rival.

En la misma línea, se propuso establecer un límite estricto de diez segundos para que los jugadores abandonen el campo al ser sustituidos y regular de manera más firme las atenciones médicas. Los futbolistas que reciban asistencia dentro del terreno deberían permanecer fuera durante un período fijo, aún por definir, con el objetivo de desalentar simulaciones y cortes reiterados del juego. El diagnóstico compartido por la IFAB es contundente: el tiempo neto de juego apenas ronda los 52 minutos, una cifra considerada insuficiente para el fútbol moderno.

Cambios puntuales en el VAR
Otro de los anuncios relevantes fue la ampliación específica del protocolo del árbitro asistente de vídeo (VAR). La IFAB confirmó que el sistema seguirá limitado a las cuatro situaciones que cambian el partido —goles, penaltis, tarjetas rojas directas y confusión de identidad—, pero incorporará extensiones puntuales que no ralenticen el juego.

Entre ellas, se permitirá revisar tarjetas rojas derivadas de una segunda amarilla cuando existan pruebas claras de un error, así como casos en los que se sancione al equipo equivocado. Además, las decisiones sobre tiros de esquina podrán ser corregidas si fueron concedidas de manera incorrecta, siempre que la revisión sea inmediata y no retrase la reanudación. El organismo subrayó que no se trata de una expansión indiscriminada del VAR, sino de ajustes técnicos para mejorar la equidad sin afectar el ritmo.

Fuera de juego y debate por la “Ley Wenger”
En materia de fuera de juego, la IFAB decidió continuar con las pruebas de la denominada “Ley Wenger” o “Daylight Offside”, una propuesta impulsada por Arsène Wenger que establece que un jugador solo estaría en posición antirreglamentaria si todo su cuerpo supera completamente al último defensor. Aunque la FIFA se muestra favorable a explorar este cambio, persisten las reservas de la UEFA y de las asociaciones británicas fundadoras, que consideran la modificación demasiado drástica por su impacto en la dinámica defensiva.

La Premier League canadiense será uno de los primeros escenarios de prueba a partir de abril, mientras la IFAB descartó, por ahora, una implementación obligatoria a corto plazo.

Tecnología y protección arbitral
La reunión también abordó avances tecnológicos como el fuera de juego semiautomatizado (SAOT), el Football Video Support (FVS) —pensado para competiciones con menor infraestructura— y ensayos con cámaras corporales para árbitros, orientadas a capacitación, evaluación y transparencia. Asimismo, se reforzó la directriz de que solo el capitán pueda dirigirse al árbitro en situaciones de tensión, como medida de orden y protección arbitral.

Las propuestas discutidas en Londres no fueron sometidas a votación formal, pero marcaron el rumbo de los cambios que serán evaluados en la Asamblea General Anual de la IFAB, prevista para el 28 de febrero de 2026 en Gales. Allí se definirá qué modificaciones entrarán en vigor de cara a la temporada 2026/27 y al camino hacia el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

Fuentes varias