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Estados Unidos suspenderá la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de todas las solicitudes de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, una medida que entrará en vigor el próximo 21 de enero y que tendrá impacto directo en miles de personas que buscan establecerse de manera permanente en territorio estadounidense.

Entre los países latinoamericanos afectados figuran Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Nicaragua y Uruguay. De acuerdo con la información oficial, la disposición no alcanzará a las visas de no inmigrante —como las de turismo, negocios, estudios o visitas temporales— que representan la mayor parte de las solicitudes tramitadas por los consulados estadounidenses.

La decisión ha generado debate en el ámbito político y diplomático, especialmente porque todos los países latinoamericanos incluidos en la lista cuentan actualmente con gobiernos de izquierda o centroizquierda. Este factor ha llevado a algunos analistas a plantear interrogantes sobre si la medida responde exclusivamente a criterios migratorios y de seguridad, o si también incorpora consideraciones de carácter ideológico.

Desde la administración estadounidense no se han detallado públicamente los fundamentos específicos que motivaron la suspensión ni la duración prevista de la medida, aunque se anticipa que el anuncio podría provocar un aumento significativo en la demanda de visas de no inmigrante en los próximos meses.

Este posible incremento estaría impulsado, además, por grandes eventos internacionales que se celebrarán en Estados Unidos, como la Copa Mundial de Fútbol de 2026 —que el país organizará junto a México y Canadá— y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Ambos acontecimientos podrían generar una mayor presión sobre el sistema consular, particularmente en lo relativo a visas temporales de turismo y negocios.

Mientras tanto, la suspensión de las visas de inmigrante abre un nuevo capítulo en la política migratoria estadounidense y plantea incertidumbre para ciudadanos de los países afectados que tenían previsto iniciar procesos de residencia permanente en el corto plazo.

Fuentes varias