Estados Unidos confiscó otro buque petrolero vinculado a Venezuela en el Caribe
El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó la confiscación de un nuevo buque petrolero vinculado a Venezuela durante una operación militar coordinada ejecutada antes del amanecer en aguas del Caribe. El operativo tuvo como objetivo al petrolero Verónica, que fue interceptado sin incidentes por fuerzas estadounidenses en el marco de una ofensiva sostenida contra el comercio petrolero sancionado en la región.
La acción fue llevada a cabo por infantes de marina y marineros de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, en apoyo al Departamento de Seguridad Nacional. Según fuentes oficiales, la interdicción se produjo luego de que el Verónica zarpara desde las inmediaciones del portaaviones USS Gerald R. Ford (CVN 78), consolidando una operación que Washington considera una nueva demostración de control sobre actividades ilícitas en el hemisferio occidental.
Desde el Pentágono señalaron que el Verónica se convirtió en el más reciente buque en desafiar la cuarentena impuesta a embarcaciones sancionadas, una política iniciada durante la presidencia de Donald Trump. Para las autoridades estadounidenses, la incautación confirma la efectividad operativa de Southern Spear y refuerza el mensaje disuasivo hacia redes que intentan evadir sanciones internacionales.
La operación contó con el respaldo del Grupo de Preparación Anfibia de la Armada de Estados Unidos, integrado por el USS Iwo Jima (LHD 7), el USS San Antonio (LPD 17) y el USS Fort Lauderdale (LPD 28). Funcionarios militares describieron a estas plataformas como “listas y letales”, subrayando la capacidad de respuesta desplegada en la región. El Departamento de Defensa enmarcó la confiscación dentro de una misión más amplia orientada a poner fin a actividades ilícitas, restaurar la seguridad regional y defender los intereses estratégicos de Estados Unidos, en coordinación con la Guardia Costera y el Departamento de Justicia.
La incautación del Verónica se suma a una escalada significativa de operaciones realizadas entre finales de 2025 y las primeras semanas de enero de 2026. En ese período, Estados Unidos intensificó las interdicciones de buques petroleros asociados al comercio de crudo venezolano y a presuntas maniobras ilegales para eludir sanciones. De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por Reuters, estas acciones forman parte de una campaña de “presión máxima” que incluyó la implementación de un bloqueo naval y la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026.
Entre diciembre y enero, al menos seis grandes petroleros fueron interceptados. El 9 de enero, la Fuerza de Tarea Southern Spear incautó el Olina —anteriormente Minerva M— en el Caribe. Dos días antes, el Bella 1, rebautizado como Marinera y bajo bandera rusa al momento de su captura, fue interceptado tras una prolongada persecución en el Atlántico Norte. A estos casos se suman el Vela 1, vinculado a Irán, y los buques Sophia y Marinera, reportados como incautados el 8 de enero en aguas internacionales. La serie de operaciones se inició el 10 de diciembre de 2025 con la captura del Skipper, coincidiendo con el comienzo del bloqueo naval.
En paralelo a la ofensiva militar, Washington avanzó en el plano energético. Un funcionario estadounidense informó a Reuters que Estados Unidos concretó las primeras ventas de petróleo venezolano en el marco de un acuerdo bilateral valuado en 2.000 millones de dólares, alcanzado a comienzos de enero. Los ingresos iniciales, estimados en unos 500 millones de dólares, permanecen en cuentas bancarias bajo control estadounidense, en cumplimiento de una orden emitida la semana pasada.
Según fuentes de la industria citadas por Reuters, la cuenta principal se encuentra en Qatar, elegido como sede neutral para la administración de los fondos bajo supervisión de Estados Unidos. El medio Semafor fue el primero en reportar la finalización de estas operaciones comerciales.
Tras la captura de Maduro, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos venderá entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano en cooperación con empresas estadounidenses. La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, calificó el entendimiento como “un acuerdo energético histórico con Venezuela”, y aseguró que la administración está facilitando conversaciones con compañías petroleras dispuestas a invertir a gran escala para recuperar la infraestructura energética del país sudamericano.
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