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El alcalde de Minneapolis exige la salida de ICE tras la muerte de una mujer en un operativo federal

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, exigió este miércoles la retirada inmediata de los agentes federales de inmigración (ICE) luego de la muerte de una mujer de 37 años durante un operativo federal en el sur de la ciudad. El funcionario calificó la intervención como un abuso de poder y acusó a las autoridades federales de generar un clima de caos, miedo y desconfianza entre los residentes.

Jacob Frey acusó a los agentes de generar “caos y desconfianza” en la ciudad y rechazó la versión oficial de legítima defensa

La víctima, identificada como Renee Good, falleció tras recibir disparos de un agente federal mientras se encontraba dentro de su automóvil en una calle residencial. De acuerdo con autoridades locales, Good no era objetivo de ninguna orden de arresto ni estaba siendo investigada. Según esta versión, participaba como observadora legal en una zona donde se desarrollaban protestas contra operativos migratorios.

Videos grabados por testigos muestran a varios oficiales rodeando el vehículo de la mujer y ordenándole descender. En las imágenes difundidas no se observa que algún agente haya sido arrollado ni que la conductora intentara atacar con el automóvil, lo que contradice la versión oficial que justificó el uso de la fuerza como un acto de legítima defensa.

Frey cuestionó abiertamente ese relato y afirmó haber revisado personalmente el material audiovisual. “Eso es basura. Esto fue un agente usando el poder de forma imprudente, lo que resultó en la muerte de una persona”, declaró. En un mensaje directo a las autoridades migratorias, el alcalde exigió que ICE abandone la ciudad, argumentando que su presencia ha provocado daños a familias, comunidades y residentes que han contribuido históricamente a Minneapolis.

El operativo forma parte del despliegue de hasta 2.000 agentes federales ordenado por la administración del presidente Donald Trump para reforzar acciones migratorias y combatir presuntos casos de fraude. La llegada masiva de personal de ICE y de la división de Investigaciones de Seguridad Nacional había generado preocupación previa entre funcionarios locales y líderes comunitarios por el riesgo de enfrentamientos violentos y el deterioro de la confianza ciudadana.

Las autoridades federales sostienen que la mujer intentó agredir a los oficiales y calificaron el hecho como un caso de “terrorismo doméstico”. El presidente Trump respaldó públicamente esa versión, asegurando que la conductora obstruía y resistía la labor policial. Sin embargo, testigos y registros audiovisuales difundidos hasta el momento no respaldan esa narrativa.

La muerte de Renee Good provocó protestas inmediatas en el lugar del incidente, donde decenas de personas se congregaron para exigir justicia y la retirada de los agentes federales. Familiares de la víctima rechazaron cualquier vínculo con actos violentos. Su madre, Donna Ganger, señaló que su hija “probablemente estaba aterrorizada” en el momento del operativo.

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció la apertura de una investigación completa y expedita para esclarecer los hechos. El Departamento de Policía de Minneapolis y la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota encabezan las pesquisas para determinar si se violaron leyes estatales durante el operativo.

Frey reiteró que la ciudad buscará justicia y llamó a la comunidad a responder con unidad. “Ellos no están aquí para traer seguridad. Están aquí para causar caos y desconfianza”, afirmó, antes de concluir con un llamado a enfrentar el odio y la injusticia dentro del marco constitucional.

Fuentes varias