María Corina Machado salió de Venezuela en una operación secreta rumbo a Oslo para recibir el Nobel de la Paz
La líder opositora venezolana y reciente premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, abandonó Venezuela en una operación de alta confidencialidad coordinada por aliados y respaldada por funcionarios de Estados Unidos. De acuerdo con fuentes estadounidenses, el traslado se realizó el martes en un barco con destino a Curazao, evitando cualquier anuncio previo que pudiera poner en riesgo su integridad. “Mucha gente arriesgó su vida”, señalaron las fuentes al describir la complejidad del operativo.
El entorno de Machado decidió mantener en reserva todos los detalles hasta que la dirigente estuviera fuera del territorio venezolano, en respuesta a posibles amenazas contra su seguridad. Ya en tránsito hacia Europa, la opositora confirmó por teléfono al presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, que se dirigía a Oslo, aunque lamentó que no llegaría a tiempo para la ceremonia de entrega del galardón.
“En persona les contaré lo que tuvimos que pasar y tanta gente que arriesgó su vida para que yo pudiera llegar a Oslo”, expresó Machado durante la conversación. Añadió que este reconocimiento representa un hito para el pueblo venezolano y que su ausencia en la ceremonia la entristecía profundamente, pese a encontrarse ya rumbo a Noruega.
La entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 estuvo representada por su hija, Ana Corina Sosa Machado, quien recibió el galardón en nombre de su madre. El discurso enviado por Machado, leído durante el acto, situó su mensaje en la travesía colectiva de Venezuela hacia la libertad. “He venido a contarles la historia de un pueblo y su larga marcha hacia la libertad”, afirmó. También reivindicó la identidad venezolana como producto de la mezcla cultural y destacó el carácter fundacional de la Constitución de 1811, que consagró la dignidad humana y los derechos individuales.
Durante la ceremonia, Jørgen Watne Frydnes denunció la creciente cooperación entre regímenes autoritarios que respaldan al gobierno de Nicolás Maduro. Señaló a Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbollah como aliados que proporcionan herramientas clave para fortalecer el aparato de represión venezolano. “Comparten tecnologías, sistemas de propaganda y vías de supervivencia económica”, sostuvo.
El presidente del Comité Nobel calificó a Venezuela como un Estado “brutal y autoritario” inmerso en una crisis humanitaria profunda, con una larga lista de abusos documentados, incluyendo torturas sistemáticas y la detención de más de 200 menores tras las elecciones de 2024. También criticó a ciertos sectores de la comunidad internacional por aferrarse a “viejas narrativas” que, a su juicio, han significado una “traición moral” a quienes sufren bajo el régimen.
En un mensaje directo, Frydnes instó al presidente Nicolás Maduro a aceptar los resultados electorales y renunciar, para permitir una “transición pacífica hacia la democracia”. Sus palabras fueron recibidas con un extenso aplauso de los dignatarios presentes, entre ellos los reyes Harald V y Sonia de Noruega; el líder opositor Edmundo González; y los presidentes Javier Milei (Argentina), José Raúl Mulino (Panamá) y Santiago Peña (Paraguay).
Fuentes varias

