EE.UU. rechazó propuesta de Maduro de dejar el poder tras una transición de hasta tres años
Estados Unidos desestimó una propuesta del régimen de Nicolás Maduro que planteaba su salida del poder tras un período de transición de dos a tres años, una oferta transmitida durante negociaciones informales autorizadas por la Casa Blanca. Para Washington, cualquier demora en la salida del líder chavista resulta “inaceptable”, en un contexto de creciente presión política, militar y diplomática impulsada por el presidente Donald Trump.
Según fuentes informadas, Trump aprobó recientemente nuevas medidas para intensificar la presión sobre Venezuela, al tiempo que mantiene abiertas vías de diálogo indirecto con Caracas. Entre estas acciones, el mandatario dio luz verde a planes de la CIA que contemplan operaciones encubiertas dentro del país sudamericano, cuyo alcance y naturaleza aún se desconocen. Aunque no se ha autorizado el despliegue de tropas de combate, la administración analiza posibles sabotajes, operaciones cibernéticas e intervenciones psicológicas como parte de una estrategia escalonada.
El creciente músculo militar estadounidense en la región incluye la llegada del portaaviones Gerald R. Ford al mar Caribe, en el marco de la operación “Lanza del Sur”, considerada la mayor movilización naval desde la crisis de los misiles en Cuba. Unos 15.000 efectivos permanecen en la zona, lo que refuerza los preparativos ante distintos escenarios, incluidos ataques selectivos contra instalaciones vinculadas al narcotráfico o unidades militares cercanas a Maduro.
Paralelamente, el Departamento de Estado anunció que designará al Cartel de los Soles como organización terrorista a partir del 24 de noviembre, una medida que encuadra a sectores del gobierno venezolano en una categoría que podría facilitar acciones militares y aumentar la presión internacional.
Mientras tanto, en privado, Maduro habría ofrecido a Washington acceso a la riqueza petrolera venezolana, un gesto interpretado como parte de su intento de negociar garantías para una salida ordenada. Sin embargo, la contrapropuesta que incluye un prolongado período de transición fue rechazada de inmediato por la Casa Blanca.
La posición final de Trump sigue siendo incierta: podría aceptar un acuerdo diplomático que favorezca a empresas energéticas estadounidenses, negociar una salida voluntaria de Maduro o incluso optar por su remoción forzada. No obstante, en público el presidente insiste en que “no descarta nada”, mientras su gobierno continúa incrementando la presión militar y económica.
En paralelo a estas decisiones, Estados Unidos ha llevado a cabo 21 ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico, con al menos 83 muertos, acciones que generaron críticas tanto en el Congreso como entre expertos legales, quienes cuestionan la falta de autorización legislativa y la ausencia de pruebas concluyentes sobre la carga de los barcos.
Aunque las tensiones son crecientes, las negociaciones discretas entre ambos gobiernos dejan abierta la posibilidad de una salida diplomática. Sin embargo, la exigencia estadounidense de que Maduro deje el poder sin dilaciones sigue siendo el principal obstáculo para cualquier acuerdo.
Fuentes varias
