Salud

Restringir el azúcar en los primeros 1.000 días de vida reduce el riesgo de asma y EPOC, según un estudio internacional

Londres, 21 de octubre de 2025 — Limitar el consumo de azúcar durante el embarazo y los primeros años de vida podría tener un impacto duradero en la salud respiratoria. Así lo concluye un estudio internacional publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, que asocia la restricción temprana de azúcar con un menor riesgo de asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en la adultez.

La investigación, desarrollada por científicos de Hong Kong, China, Estados Unidos, Australia, Alemania y Japón, utilizó un contexto histórico singular: el racionamiento de azúcar en el Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial. Este “experimento natural” permitió analizar los efectos de la restricción de azúcar en la salud de miles de personas nacidas entre 1951 y 1956.

El equipo liderado por Fen Cao, de la Universidad de Aachen (Alemania), examinó los datos de 58.670 participantes del UK Biobank, agrupados según el grado de exposición a la restricción de azúcar durante la gestación y los primeros dos años de vida. Los resultados mostraron que quienes estuvieron expuestos a dicha limitación presentaron mejor función pulmonar y un retraso promedio de 3,6 años en la aparición de enfermedades respiratorias.

“El efecto protector fue más fuerte cuanto más prolongada fue la restricción”, señalaron los autores, quienes validaron los resultados con cohortes del Reino Unido y Estados Unidos.

Los hallazgos refuerzan la hipótesis de que la nutrición en los primeros 1.000 días tras la concepción —un período crítico para el desarrollo pulmonar— puede determinar la salud respiratoria a largo plazo. Estudios previos ya habían vinculado una alta ingesta materna de azúcar con un aumento del riesgo de asma infantil, pero este trabajo es el primero en demostrar efectos persistentes hasta la adultez.

Los investigadores subrayaron que sus conclusiones respaldan las guías dietéticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomiendan reducir el consumo de azúcares libres durante el embarazo y la infancia.

Aunque los autores reconocen limitaciones —como la falta de datos individuales de consumo y la composición demográfica de la muestra—, consideran que el estudio aporta evidencia sólida sobre la influencia de la dieta temprana en la prevención de enfermedades respiratorias crónicas.

Fuentes varias