Acumulación compulsiva: el trastorno silencioso que invade hogares y afecta la salud mental
Botellas vacías, pilas de papeles, ropa sin uso, tazas rotas o juguetes viejos. Lo que muchos desechan sin dudar, otros lo conservan con angustia. Se trata del síndrome de acumulación compulsiva, un trastorno psicológico que afecta al menos al 2,6 % de la población mundial y que puede deteriorar gravemente la vida cotidiana, las relaciones personales y la salud mental.
Aunque suele confundirse con el desorden, la acumulación compulsiva no es una simple falta de organización: es una afección clínica caracterizada por la incapacidad persistente de desprenderse de objetos, sin importar su valor. Esto puede provocar que los espacios del hogar sean inutilizables, afectando incluso la seguridad de quienes habitan allí.
Un trastorno más común de lo que parece
Según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, este síndrome se presenta con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años y en quienes también enfrentan cuadros de ansiedad o depresión. Además, estudios recientes indican que los síntomas se intensificaron tras la pandemia, revelando un deterioro significativo en los casos ya diagnosticados.
Gregory Chasson, psicólogo clínico del Instituto de Tecnología de Illinois, explicó a BBC Mundo que los hogares de las personas afectadas pueden volverse intransitables: “No puedes usar la cocina para cocinar o la habitación para dormir”.
Entre los factores que pueden incrementar el riesgo de desarrollar el trastorno se encuentran el perfeccionismo extremo, la postergación constante de decisiones y una marcada indecisión. También inciden antecedentes familiares, experiencias traumáticas o eventos estresantes a lo largo de la vida, según indica la Mayo Clinic.
Síntomas invisibles, consecuencias evidentes
El trastorno de acumulación compulsiva suele iniciarse en la adolescencia y, si no se trata, puede empeorar con el tiempo. Los síntomas incluyen la adquisición excesiva de objetos, la imposibilidad de deshacerse de ellos, desorden extremo en el hogar, y una fuerte carga emocional al pensar en tirar algo.
Entre las consecuencias más comunes están:
- Condiciones de vida insalubres por acumulación de basura o comida.
- Conflictos familiares y aislamiento social.
- Dificultad para mantener relaciones o un empleo.
- Riesgos para la seguridad del hogar, tanto para las personas como para sus mascotas.
Quienes padecen este trastorno pueden experimentar angustia al desechar objetos, ya sea por creer que los necesitarán en el futuro, por el valor sentimental que les otorgan o simplemente por encontrar consuelo en su presencia.
¿Qué hacer ante un posible caso?
A menudo, el problema se mantiene oculto durante años, hasta que alcanza niveles alarmantes. En casos graves, puede ser necesario intervenir con autoridades locales como servicios de salud pública, protección animal o bomberos, especialmente si existe riesgo para los habitantes del hogar.
La recomendación es buscar la ayuda de profesionales en salud mental con experiencia en este tipo de trastornos. Además, algunas comunidades cuentan con servicios especializados para tratar la acumulación compulsiva, facilitando la recuperación con enfoque clínico y acompañamiento social.
La acumulación compulsiva no es solo un problema de espacio: es una señal de alerta sobre el bienestar emocional. Reconocerla y tratarla es un paso fundamental hacia una vida más saludable y segura.
Fuentes varias

