Trump amenaza con aranceles de hasta 40% a 14 países de Asia y África, generando alarma global
Washington D.C., 8 de julio de 2025 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado una nueva ola de tensión en el comercio internacional al anunciar la posible imposición de aranceles de hasta un 40% a 14 países, en su mayoría asiáticos, a partir del 1 de agosto. La decisión, comunicada a través de cartas formales enviadas por la Casa Blanca, ha encendido las alarmas en gobiernos de Asia y África, que ahora se apresuran a entablar negociaciones para evitar impactos económicos severos.
La medida afecta a países con fuertes vínculos comerciales con Estados Unidos: Corea del Sur, Japón, Indonesia, Camboya, Birmania, Laos, Tailandia, Malasia, Bangladés, Kazajistán, Sudáfrica, Túnez, Serbia y Bosnia. En varios casos, los nuevos gravámenes duplican o triplican los aranceles vigentes, lo que podría alterar cadenas de suministro y poner en riesgo millones de empleos.
Desde Seúl, el gobierno surcoreano expresó que aún hay espacio para el diálogo y confía en llegar a un acuerdo antes de la fecha límite. Corea del Sur ya ha sido golpeada anteriormente con aranceles al acero y al sector automovilístico, y ahora podría enfrentar un 25% adicional sobre otras exportaciones.
Japón, principal inversor extranjero en EE.UU., también está en la mira. Tokio teme nuevas tasas “recíprocas” del 25% sobre su industria automotriz. Aunque el porcentaje es ligeramente superior al actual, el contexto eleva la incertidumbre económica y política entre ambos aliados.
Indonesia ha optado por una respuesta estratégica: aumentar importaciones desde Estados Unidos. El país firmó un acuerdo para adquirir un millón de toneladas anuales de trigo estadounidense durante los próximos cinco años, como parte de una oferta para suavizar la postura de Washington.
En el sudeste asiático, Camboya, Birmania y Laos son especialmente vulnerables. Camboya, por ejemplo, verá reducida la amenaza inicial de un arancel del 49% a uno del 36%, aún considerable para una economía centrada en fábricas chinas. Washington busca presionar a estos países para que reduzcan su dependencia de China y den mayor acceso a productos estadounidenses.
Tailandia, también afectada, propuso mejorar el acceso de productos agrícolas e industriales estadounidenses a su mercado. Malasia, enfrentando un posible arancel del 25%, reiteró su intención de mantener un diálogo constructivo con Estados Unidos.
Bangladés, el segundo mayor productor textil del mundo, enfrenta posibles aranceles del 35%. Daca esperaba cerrar un acuerdo comercial con EE.UU. este mes, lo que deja a su industria clave en vilo.
En África y Europa del Este, Sudáfrica, Túnez, Serbia y Bosnia también han sido notificados. Los aranceles propuestos oscilan entre el 25% y el 35%, generando inquietud sobre el impacto en economías ya frágiles.
La política de Trump se enmarca en su objetivo de reducir el déficit comercial y fortalecer la industria nacional. No obstante, expertos advierten que una escalada arancelaria de esta magnitud podría desestabilizar a varios mercados emergentes y provocar reacciones en cadena que afecten también a consumidores y empresas estadounidenses.
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