Espectáculos

Escándalo en Astronomer: renuncias tras video viral en concierto de Coldplay

Kristin Cabot, directora de Recursos Humanos de la empresa tecnológica Astronomer, renunció a su cargo días después de que el CEO Andy Byron dimitiera, luego de que ambos fueran captados en actitud romántica durante un concierto de Coldplay.

El episodio, que se volvió viral tras ser compartido en redes sociales, expuso a Cabot y Byron besándose y abrazándose en el estadio Gillette de Boston, donde se celebraba un show de la banda británica. La situación llamó aún más la atención al conocerse que Byron estaba casado con Megan Kerrigan, quien luego del escándalo eliminó su apellido de casada en redes, un gesto interpretado por muchos como señal de ruptura matrimonial.

La difusión del video provocó una investigación interna en Astronomer, enfocada en determinar si la relación entre ambos ejecutivos violaba las políticas corporativas. Como respuesta inmediata, la compañía nombró a Pete DeJoy como CEO interino y emitió un comunicado en el que afirmó: “Nuestros líderes deben ser ejemplo de conducta y responsabilidad, y recientemente no se cumplió con ese estándar”.

El medio TMZ confirmó que Kristin Cabot ya no forma parte de la empresa. “Renunció”, fue todo lo que indicó un portavoz.

Detrás del video que desató el escándalo está Grace Springer, una joven de 28 años que grababa el concierto para conservar recuerdos personales. Al revisar el material, notó la escena comprometida y decidió compartirla en redes sociales, sin imaginar el impacto. El clip superó los 120 millones de visualizaciones.

En una reciente entrevista en el programa británico This Morning, Springer declaró que no ha recibido ningún beneficio económico por la viralización del contenido. “No he ganado dinero ni con el video ni con las visualizaciones. No está monetizado”, afirmó.

También expresó su arrepentimiento por las consecuencias derivadas. “Nunca imaginé que esto sucedería. Si lo hubiera sabido… tal vez lo habría pensado dos veces”, confesó.

La situación ha dejado a Astronomer enfrentando no sólo un vacío en su liderazgo, sino también una prueba de reputación en un momento en que la conducta ética dentro de las empresas tecnológicas es cada vez más escrutada.

Fuentes varias