Salud

La ansiedad por la salud: un trastorno silencioso que impacta la mente, el cuerpo y la vida cotidiana

La preocupación constante por padecer enfermedades graves, incluso sin evidencia médica, puede convertirse en un trastorno debilitante conocido como ansiedad por la salud. Antiguamente llamado hipocondría, este fenómeno ha cobrado mayor relevancia en las últimas décadas y afecta significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen.

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), la hipocondría ha sido reemplazada como diagnóstico por el trastorno de ansiedad por enfermedad. La licenciada Gabriela Martínez Castro, directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA), explica que se trata de una preocupación excesiva por contraer una enfermedad grave, pese a la ausencia de pruebas médicas que lo respalden.

Las personas con este trastorno suelen malinterpretar síntomas físicos normales —como cambios en la visión, presión arterial o frecuencia cardíaca— como señales de una enfermedad letal. Este temor persistente genera un ciclo vicioso de búsqueda compulsiva de información en internet, visitas reiteradas al médico y alivio temporal que pronto es reemplazado por nuevos miedos.

El psicólogo Alexis Alderete, especialista en trastornos de ansiedad, destaca que la ansiedad por la salud se mantiene por factores como la mala interpretación de los síntomas, la atención selectiva a ciertas sensaciones físicas y el comportamiento de verificación constante. Esto puede llevar a estrés crónico, deterioro en el rendimiento laboral o académico y afectaciones en las relaciones interpersonales.

Entre los síntomas comunes que generan preocupación están dolores de cabeza, contracciones musculares, erupciones en la piel o cambios en las heces. Aunque estas manifestaciones son reales, no suelen ser señales de enfermedades graves, pero el temor desmedido impide que la persona las vea con objetividad.

Tratamiento y abordaje terapéutico

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es la más efectiva para tratar la ansiedad por la salud. Esta terapia permite identificar y modificar pensamientos distorsionados, reducir la necesidad de verificación constante y mejorar la tolerancia a la incertidumbre corporal. Técnicas como el mindfulness y los ejercicios de respiración también ayudan a manejar los síntomas físicos y a enfocar la atención en el presente.

En algunos casos, los expertos recomiendan combinar la TCC con medicación para lograr una mejor respuesta terapéutica. El proceso incluye la reestructuración de pensamientos, exposición controlada a sensaciones físicas temidas y educación sobre el trastorno para reducir la necesidad de acudir innecesariamente al médico.

La ansiedad por la salud no es simplemente exageración o debilidad: es un trastorno psicológico real que puede tratarse con apoyo profesional adecuado. Entender sus mecanismos y buscar ayuda especializada es el primer paso para recuperar el bienestar.

Fuentes varias