Dormir temprano mejora la concentración y el rendimiento cognitivo en adolescentes, según estudio de Cambridge
Un nuevo estudio de las universidades de Cambridge (Reino Unido) y Fudan (China), publicado en Cell Reports, reveló que los adolescentes que se acuestan temprano y duermen más horas muestran un rendimiento superior en pruebas cognitivas como lectura, vocabulario y resolución de problemas. La investigación, que analizó a más de 3.000 jóvenes de entre 11 y 14 años, refuerza la importancia del descanso adecuado en una etapa crítica del desarrollo.
El análisis se basó en datos del Estudio sobre el Desarrollo Cognitivo del Cerebro Adolescente (ABCD) en Estados Unidos, el más grande en su tipo. A los participantes se les realizaron escáneres cerebrales, evaluaciones cognitivas y se les monitoreó el sueño mediante dispositivos Fitbit. Los adolescentes fueron divididos en tres grupos según sus patrones de sueño.
El grupo que dormía más y se acostaba más temprano, registrando en promedio 7 horas y 25 minutos de sueño, obtuvo los mejores resultados en pruebas cognitivas y presentó el mayor volumen cerebral en los estudios de neuroimagen. Le siguieron los del grupo dos, mientras que quienes dormían menos y se iban a la cama más tarde obtuvieron las puntuaciones más bajas.
“La duración del sueño influye directamente en el funcionamiento cerebral y el rendimiento mental. Incluso diferencias pequeñas pueden tener un impacto considerable”, señaló la profesora Barbara Sahakian, neuropsicóloga clínica de la Universidad de Cambridge.
A pesar de estas evidencias, la mayoría de los adolescentes no cumple con las 8 a 10 horas de sueño recomendadas por la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño. Además, estudios globales sugieren que los jóvenes duermen hasta una hora menos que hace un siglo.
Uno de los factores que más afecta el descanso adolescente es el vamping, término que describe la costumbre de permanecer despierto usando dispositivos electrónicos hasta altas horas de la noche. Para contrarrestar este hábito, la psicóloga Florencia Alfie propone limitar el uso de pantallas antes de dormir, sacar el celular de la habitación, promover la actividad física regular y educar sobre los efectos negativos del mal descanso.
“Dormir bien no solo es esencial para la salud física, sino también para la salud mental y el desarrollo cognitivo. El sueño de calidad durante la adolescencia es una inversión en el futuro”, concluyó Sahakian.
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