Salud

7 mitos sobre el alisado: la verdad detrás de un cabello lacio, sano y brillante

Los tratamientos de alisado capilar han ganado popularidad a lo largo de los años, pero también han sido rodeados de mitos que, en muchos casos, pueden terminar dañando el cabello. El reconocido estilista Leonardo Rocco, con más de dos décadas de experiencia, desmitifica las creencias más comunes y ofrece consejos esenciales para quienes desean lucir un lacio perfecto sin sacrificar la salud capilar.

“El verdadero problema no es el alisado en sí, sino la desinformación que lo rodea”, afirma Rocco.

Desmintiendo mitos comunes

  1. “El alisado repara el cabello dañado”
    Falso. El alisado no es un tratamiento reparador. Su función principal es modificar la estructura del cabello, no curarlo. Si el pelo está dañado, primero se debe recurrir a tratamientos de reconstrucción.
  2. “Después del alisado ya no necesitas cuidarte el cabello”
    Totalmente falso. Un cabello alisado requiere aún más cuidados: champú sin sulfatos, mascarillas, aceites y protectores térmicos. De lo contrario, el daño será inevitable.
  3. “Todos los alisados son iguales”
    Incorrecto. Existen diversas técnicas (japonés, queratina, bótox capilar, taninoplastia) que varían en componentes, efectos y duración. Algunas incluso están prohibidas por contener formol.
  4. “El alisado hace que el cabello crezca más rápido”
    No exactamente. El cabello parece más largo por su apariencia ordenada, pero el crecimiento no se ve alterado. Lo que sí reduce es la rotura, favoreciendo conservar el largo.
  5. “Podés hacerte un alisado en casa”
    ⚠️ Peligroso. Los kits caseros pueden causar graves daños si no se manejan adecuadamente. El alisado es un procedimiento químico que debe realizar un profesional.
  6. “El alisado es solo para cabellos muy rizados”
    Error común. Hoy existen opciones para todo tipo de cabello, desde lacio con frizz hasta rizos marcados. El objetivo no siempre es eliminar la textura, sino dar manejabilidad.
  7. “Podés alisarte y decolorarte sin problemas”
    ⚠️ Gravísimo error. Ambos procesos debilitan la fibra capilar. Su combinación sin planificación puede provocar corte químico y daño irreversible. Sí es posible, pero solo con diagnóstico y rutina adecuada.

Evitar que el cabello se vuelva reactivo

Uno de los errores más frecuentes es aplicar alisados sobre cabello sensibilizado o repetirlos sin control. Esto puede generar un cabello reactivo, quebradizo y sin vida. Las recomendaciones clave de Rocco:

  • No aplicar alisado completo en cada sesión.
  • Evitar mezclarlo con decoloraciones sin asesoría profesional.
  • Hacer diagnósticos capilares antes del procedimiento.
  • Usar productos adecuados para su mantenimiento.
  • Elegir técnicas más suaves si el cabello ya fue tratado químicamente.

La ciencia detrás del alisado

El cabello humano está compuesto principalmente por queratina, una proteína rica en aminoácidos como la cisteína, responsable de su elasticidad y resistencia. Durante un alisado, los puentes disulfuro de la fibra capilar se rompen o reorganizan para cambiar su forma. Si el procedimiento no se realiza correctamente, la estructura se debilita, provocando resequedad, quiebre o pérdida de elasticidad.

“Cualquier modificación estructural del cabello debe ser realizada por un profesional con conocimientos en química capilar”, subraya Rocco.

Técnica de planchado: clave del éxito

Un buen alisado depende también del planchado. Estas son las recomendaciones esenciales:

  • Dividir el cabello en secciones finas.
  • Usar una plancha profesional con temperatura regulada (200–230 °C).
  • Evitar mechones muy gruesos o pasar la plancha muchas veces.
  • Asegurar que el cabello esté seco.
  • Limpiar las placas de la plancha con regularidad.

Productos recomendados para mantener el alisado

  • Champú sin sulfatos: evita la apertura de la fibra capilar.
  • Acondicionadores nutritivos: mejoran suavidad y desenredo.
  • Mascarillas semanales: restauran y protegen.
  • Leave-in y cremas para peinar: aportan brillo, control y protección térmica.
  • Aceites livianos: sellan puntas sin sobrecargar.
  • Protectores térmicos: esenciales si usás plancha o secador.

Conclusión: el alisado no es el enemigo, la desinformación sí

Más allá de las modas, lo importante es actuar con responsabilidad. “El cabello habla de vos. Que lo que diga sea auténtico, saludable y real”, concluye Rocco.

En un mundo de promesas rápidas, cuidar el cabello con conocimiento y constancia es el verdadero secreto para lucir un lacio duradero, brillante y saludable.

Fuentes varias