Inflación en EE.UU. baja levemente en febrero, pero aranceles amenazan estabilidad económica
Washington, D.C. – La inflación interanual en Estados Unidos se desaceleró en febrero por primera vez desde septiembre, según el informe publicado por el Departamento de Trabajo este miércoles. El índice de precios al consumidor registró un aumento del 2,8% en comparación con el mismo mes del año anterior, una leve baja respecto al 3% registrado en enero.
La inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, también mostró una desaceleración, alcanzando el 3,1% interanual, la cifra más baja desde abril de 2021. A nivel mensual, los precios al consumidor subieron un 0,2%, por debajo del 0,5% registrado en enero.
Según los economistas encuestados por FactSet, la disminución en la inflación fue mayor a lo esperado. Sin embargo, la cifra sigue superando el objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal, lo que podría representar un desafío para el presidente Donald Trump, quien había prometido una reducción drástica de la inflación durante su campaña.
Impacto en los precios y el mercado
A pesar de la moderación en la inflación general, algunos productos continúan registrando aumentos significativos. Los precios de los comestibles se mantuvieron estables en febrero respecto a enero, pero el costo de los huevos se disparó un 10,4% en un solo mes y es casi un 60% más alto que hace un año. Este incremento se debe en gran parte a la gripe aviar, que ha llevado al sacrificio de más de 160 millones de aves en los últimos meses.
Mientras tanto, los aranceles impuestos por la administración de Trump podrían generar nuevas presiones inflacionarias. Desde enero, Estados Unidos ha aplicado impuestos del 20% a todas las importaciones de China y del 25% a productos provenientes de Canadá y México. Además, este miércoles entraron en vigor aranceles adicionales del 25% sobre todas las importaciones de acero y aluminio. Estas medidas han provocado incertidumbre en los mercados financieros y han elevado los temores de una posible recesión.
Reacción de la Reserva Federal
La Reserva Federal ha observado de cerca estas fluctuaciones en la inflación. Su presidente, Jerome Powell, indicó en enero que las reducciones en las tasas de interés estaban en pausa y que es poco probable que se anuncien cambios en la próxima reunión del organismo. La incertidumbre sobre los efectos de los aranceles añade complejidad a la estrategia de la Fed para contener la inflación sin frenar el crecimiento económico.
Además, la Unión Europea ha respondido con medidas de represalia, anunciando nuevos gravámenes sobre productos industriales y agrícolas estadounidenses. Estas tensiones comerciales podrían prolongar el período de alta inflación, según economistas del Yale Budget Lab, quienes estiman que los nuevos aranceles podrían elevar la carga fiscal promedio en EE.UU. al nivel más alto desde 1937 y costar a los hogares un promedio de 3.400 dólares anuales.
Con la inflación mostrando signos de desaceleración pero con riesgos latentes debido a las políticas arancelarias, el panorama económico de Estados Unidos sigue siendo incierto. El impacto de estas medidas será clave en los próximos meses, tanto para los consumidores como para la administración de Trump, que enfrenta el reto de equilibrar crecimiento económico y estabilidad de precios.
Fuentes varias

