4 de marzo: Día Mundial contra la Obesidad, una epidemia en ascenso
Desde 1990, la obesidad se ha convertido en una preocupación de salud global al duplicarse en adultos y cuadruplicarse en niños y adolescentes. Datos de 2022 indican que más de 1,000 millones de personas en el mundo viven con obesidad, y las proyecciones para 2025 estiman que su prevalencia alcanzará el 18% en hombres y superará el 21% en mujeres, según la World Obesity Federation.
Un estudio reciente publicado en The Lancet advierte que, sin medidas urgentes, para 2050 el número de adultos con sobrepeso u obesidad podría superar los 3.8 mil millones, mientras que 746 millones de niños y adolescentes estarían en la misma condición. En este contexto, cada 4 de marzo, el Día Mundial de la Obesidad busca concienciar sobre esta enfermedad y fomentar estrategias de prevención.
Más allá del IMC: una nueva forma de evaluar la obesidad
Tradicionalmente, la obesidad se ha evaluado a través del índice de masa corporal (IMC), sin embargo, expertos proponen una nueva clasificación para diferenciar entre obesidad “preclínica” y “clínica”. Esta distinción permite un diagnóstico más preciso al considerar la distribución y el impacto metabólico de la grasa corporal, más allá del peso total.
“La obesidad es una enfermedad crónica, progresiva y multifactorial que aumenta el riesgo de patologías como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer”, explica la doctora Pilar Quevedo, jefa de la División Nutrición del Hospital de Clínicas de la UBA. Además, estudios recientes destacan que la distribución de la grasa, especialmente la grasa visceral, es un factor clave en el desarrollo de complicaciones cardiometabólicas.
El doctor Jorge Riera Stival, de la Federación Argentina de Cardiología, subraya que “métodos como la circunferencia de cintura o el índice cintura-altura pueden mejorar la identificación de personas con obesidad en riesgo, más allá de lo que indica el IMC”. Asimismo, la doctora Ana María Cappelletti, de la Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad, destaca la importancia de estrategias personalizadas para prevenir la progresión de la obesidad preclínica hacia enfermedades crónicas.
Factores y estrategias para combatir la obesidad
La obesidad no solo responde a hábitos alimentarios, sino que tiene una fuerte influencia genética, con un impacto estimado entre el 40% y el 70% en su desarrollo. Sin embargo, el entorno y el estilo de vida también desempeñan un papel crucial. “Si bien existe una predisposición genética, fortalecer hábitos saludables puede evitar su expresión”, señala el doctor Sebastián Menazzi, especialista en Genética.
Los expertos coinciden en que el tratamiento de la obesidad debe abordarse de manera integral. Según la Federación Argentina de Cardiología, cambios en la dieta, mayor actividad física y apoyo psicológico son fundamentales para una pérdida de peso efectiva y sostenida. Se recomienda priorizar una alimentación rica en frutas, verduras y cereales integrales, reducir el consumo de azúcares y grasas saturadas, y realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada.
Además de los cambios en el estilo de vida, en los últimos años han surgido nuevas opciones farmacológicas para tratar la obesidad cuando las intervenciones tradicionales no son suficientes. Sin embargo, los especialistas enfatizan que estos tratamientos deben ser indicados y supervisados por profesionales para evitar efectos adversos.
Un desafío global con impacto en la salud pública
La obesidad es más que una cuestión estética; es una enfermedad crónica con consecuencias serias en la salud y costos elevados para los sistemas sanitarios. El día Mundial de la Obesidad busca sensibilizar a la población y promover políticas públicas que fomenten la prevención y el tratamiento temprano, con un enfoque basado en evidencia científica.
La clave para abordar esta epidemia radica en estrategias multidisciplinarias que incluyan educación nutricional, fomento de actividad física y acceso a tratamientos efectivos. A medida que aumenta la prevalencia de la obesidad, se hace urgente adoptar medidas para frenar su impacto y mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.
Fuentes varias

