La historia detrás de E.T.: El amigo imaginario que conquistó el mundo
En 1980, en el desierto de Túznez, Steven Spielberg se encontraba en pleno rodaje de Raiders of the Lost Ark, pero su mente divagaba hacia su infancia y la soledad que sintió tras el divorcio de sus padres. Fue en esas noches de introspección cuando recordó a su amigo imaginario, un compañero invisible que le brindaba consuelo en su niñez. Esa figura se convertiría en la inspiración de E.T. the Extra-Terrestrial, una de las películas más icónicas de la historia del cine.
Inicialmente, Spielberg trabajaba en un proyecto titulado Night Skies, basado en un supuesto encuentro real con alienígenas hostiles en 1955 en Kentucky. Sin embargo, el tono oscuro de la historia no terminaba de convencerlo. Fue durante el rodaje de Raiders of the Lost Ark cuando, en una conversación con la guionista Melissa Mathison, surgió una idea diferente: la historia de un niño de diez años que encontraba a un ser abandonado en la Tierra. Mathison aceptó el desafío y en ocho semanas entregó el primer borrador titulado E.T. and Me, basado en gran parte en la experiencia personal de Spielberg.
El diseño de E.T. fue otro reto creativo. Spielberg quería que el extraterrestre fuera entrañable y expresivo, por lo que recurrió al experto en efectos especiales Carlo Rambaldi. Su apariencia fue inspirada en una mezcla de Albert Einstein, el poeta Carl Sandburg y el escritor Ernest Hemingway, con el objetivo de dotarlo de una mirada sabia y emotiva.
El casting de los actores infantiles fue clave para el éxito de la película. Henry Thomas obtuvo el papel de Elliott tras improvisar una escena emocional evocando la muerte de su perro, lo que impresionó profundamente a Spielberg. Por su parte, Drew Barrymore convenció al director con su carismática actuación, afirmando falsamente que tenía una banda de punk rock, lo que demostró su gran creatividad y espontaneidad.
El rodaje se llevó a cabo en Los Ángeles y el Valle de San Fernando durante 61 días. Para mejorar la autenticidad de las actuaciones infantiles, Spielberg optó por filmar en orden cronológico y permitir cierta improvisación. Además, utilizó un enfoque visual que enfatizaba la perspectiva infantil, mostrando a los adultos solo desde la cintura para abajo en varias escenas.
La banda sonora de John Williams fue fundamental para intensificar la emoción de la película. La música creó una conexión inquebrantable entre Elliott y E.T., y su composición para la icónica escena del vuelo en bicicleta sigue siendo una de las más memorables del cine.
Cuando E.T. se estrenó el 11 de junio de 1982, el impacto fue inmediato. Permaneció en el primer puesto de la taquilla durante 16 fines de semana no consecutivos y recaudó 700 millones de dólares a nivel mundial, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia hasta que Jurassic Park la superó en 1993. Además, en los Premios Óscar de 1983, recibió nueve nominaciones y ganó cuatro, incluyendo Mejor Banda Sonora para John Williams.
A más de 40 años de su estreno, E.T. the Extra-Terrestrial sigue siendo una de las películas más queridas de todos los tiempos. Henry Thomas ha reconocido el impacto que la película tuvo en su vida y carrera, mientras que Spielberg ha declarado que fue la primera película que hizo para sí mismo, una obra nacida de sus propias emociones y recuerdos. Lo que comenzó como un amigo imaginario de su infancia terminó convirtiéndose en un icono cultural que ha conmovido a generaciones enteras.
Fuentes varias

