Murió Dolores Huerta a los 96 años, histórica defensora de los derechos civiles y laborales
Dolores Huerta, una de las figuras más importantes del movimiento sindical y de los derechos civiles en Estados Unidos, falleció a los 96 años, según informó su familia este miércoles. Su legado está marcado por décadas de lucha en favor de los trabajadores agrícolas, las mujeres y las comunidades latinas.
La histórica activista Dolores Huerta, cofundadora del sindicato United Farm Workers (UFW) junto a César Chávez durante la década de 1960, murió a los 96 años, dejando una profunda huella en la historia de los movimientos sociales estadounidenses.
“Con profunda tristeza anunciamos que nuestra querida madre, Dolores Huerta, falleció hoy”, expresó su familia mediante un comunicado, en el que también solicitó privacidad para afrontar la pérdida.
Nacida el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México, Dolores Clara Fernández creció bajo la influencia de su madre, Alicia, una empresaria comprometida con su comunidad. Desde joven desarrolló una profunda sensibilidad hacia las injusticias sociales, especialmente las que afectaban a los trabajadores agrícolas y a las familias de bajos ingresos.
Durante su trayectoria, Huerta desempeñó un papel fundamental en la organización de huelgas, boicots y campañas para exigir mejores salarios, condiciones laborales dignas y protección para los trabajadores del campo. Su liderazgo contribuyó al fortalecimiento del movimiento sindical agrícola y a la defensa de los derechos de la comunidad latina.
Aunque durante muchos años su trabajo quedó eclipsado por la figura de César Chávez, Huerta fue reconocida progresivamente como una de las principales protagonistas de las conquistas laborales y sociales del siglo XX.
En marzo de 2026, la activista también hizo públicas graves acusaciones contra Chávez. En declaraciones a The New York Times, aseguró que había sufrido una agresión sexual por parte del dirigente sindical en 1966, durante una campaña de boicot en California. También relató un episodio anterior, ocurrido en 1960, en el que, según su testimonio, Chávez la presionó para mantener relaciones sexuales.
Huerta explicó que decidió guardar silencio durante décadas por temor a perjudicar el movimiento sindical y porque consideraba que sus denuncias no serían escuchadas.
Más allá de las controversias, su trayectoria representa una contribución fundamental a la lucha por la justicia social, la igualdad de oportunidades y la participación política de las comunidades históricamente marginadas.
La familia informó que próximamente dará a conocer los detalles de los actos conmemorativos para celebrar su vida y legado.
Con su fallecimiento, Estados Unidos pierde a una de las voces más influyentes del movimiento por los derechos civiles y laborales, cuya lucha continúa inspirando a nuevas generaciones de activistas.
Fuentes varias

