Argentina comienza la era sin Messi: los jugadores llamados a asumir el legado del “10”
La selección argentina enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente después de que Lionel Messi anunciara su retiro del fútbol internacional, poniendo fin a más de dos décadas defendiendo la camiseta albiceleste.
La salida del capitán no solamente deja un vacío desde el punto de vista futbolístico. Argentina pierde también a su máximo referente, al jugador alrededor del cual se construyó buena parte de la identidad del equipo durante los últimos años y a una figura que terminó convirtiéndose en líder dentro y fuera del terreno de juego.
Messi cerró su trayectoria internacional con 207 partidos y 125 goles, cifras que lo colocan como el futbolista con más apariciones y el máximo goleador de la historia de la selección argentina.
Su etapa con la Albiceleste estuvo coronada por algunos de los títulos más importantes del fútbol mundial: la Copa América de 2021, el Mundial de Qatar 2022 y una nueva Copa América en 2024, además de la Finalissima conquistada en 2022.
Ahora comienza otra historia.
Lionel Scaloni, si continúa al frente del equipo después del vencimiento de su actual vínculo, deberá reconstruir parte del funcionamiento ofensivo de una selección que durante años tuvo en Messi a su principal creador, goleador y referencia.
La pregunta que vuelve a instalarse en Argentina recuerda inevitablemente a otra que acompañó al país durante décadas tras la despedida de Diego Armando Maradona: ¿quién será capaz de ocupar el lugar que deja una figura irrepetible?
La respuesta probablemente no esté en un solo jugador.
Julián Álvarez, la principal carta ofensiva
Julián Álvarez aparece como uno de los futbolistas con mayores posibilidades de asumir una parte importante de la responsabilidad ofensiva.
Su capacidad goleadora, movilidad y facilidad para asociarse con sus compañeros lo convierten en una pieza fundamental para el futuro de Argentina.
El delantero tiene además una característica especialmente valiosa: puede aparecer en diferentes zonas del ataque, generar espacios y finalizar jugadas con gran eficacia.
Sin embargo, pretender convertirlo en un nuevo Messi sería probablemente un error. Álvarez posee características propias y su evolución dependerá más de consolidar su estilo que de intentar reproducir las virtudes del histórico número 10.
Su desafío será aumentar todavía más su protagonismo dentro del equipo y convertirse en una referencia permanente cuando Argentina necesite goles en los momentos decisivos.
Nico Paz, una apuesta de futuro
Entre los nombres de una nueva generación también aparece Nico Paz.
El mediocampista posee condiciones técnicas, visión de juego y capacidad para controlar el ritmo de los partidos que han despertado grandes expectativas sobre su futuro con la selección.
Su perfil es diferente al de Messi y todavía tiene aspectos por desarrollar, especialmente en cuanto a profundidad ofensiva y producción goleadora.
Sin embargo, por juventud y talento, aparece como uno de los futbolistas que pueden ocupar un espacio importante en el proceso de renovación de Argentina.
El cuerpo técnico tendrá el desafío de integrarlo progresivamente y determinar cuál puede ser su posición ideal dentro del nuevo esquema albiceleste.
Enzo Fernández puede asumir el liderazgo
Si Julián Álvarez representa buena parte de la esperanza ofensiva, Enzo Fernández surge como uno de los candidatos naturales para asumir mayores responsabilidades de liderazgo.
Su función dentro del campo es muy diferente a la que tuvo Messi, pero el mediocampista posee experiencia internacional y ya conoce lo que significa competir bajo máxima presión con la camiseta argentina.
Fernández formó parte de la generación campeona del mundo en Qatar 2022 y ha crecido dentro de un vestuario acostumbrado a disputar títulos.
Su posición en el centro del campo también le permite tener una influencia constante sobre el funcionamiento colectivo.
Con Messi fuera de la selección, Argentina necesitará nuevas voces dentro del vestuario y futbolistas capaces de asumir responsabilidades en los momentos difíciles. En ese escenario, Enzo Fernández aparece como uno de los principales candidatos.
Un legado imposible de reemplazar individualmente
Durante muchos años, Argentina buscó al heredero de Diego Maradona hasta comprender que figuras de esa dimensión no necesariamente tienen sustitutos directos.
Algo parecido puede ocurrir ahora con Messi.
El futbolista rosarino no solamente aportaba goles y asistencias. Su sola presencia condicionaba defensas, modificaba planteamientos tácticos y entregaba seguridad a sus compañeros.
Por eso, el futuro de Argentina probablemente dependa de una distribución de responsabilidades.
Álvarez puede asumir una mayor cuota goleadora, Paz aportar creatividad y Enzo Fernández consolidarse como una de las referencias del vestuario. A ellos se sumarán otros futbolistas de una generación que deberá construir su propia identidad.
La Albiceleste inicia así una etapa inédita después de más de 20 años acostumbrada a tener a Messi como protagonista.
El desafío ya no será encontrar al próximo Lionel Messi, sino construir una selección capaz de seguir compitiendo por títulos sin depender de una figura irrepetible.
Fuentes varias

