Shakira, Madonna, BTS y Justin Bieber encabezan el primer show de medio tiempo de una final mundialista
La final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo quedó marcada por el enfrentamiento entre España y Argentina. El MetLife Stadium también fue escenario del primer espectáculo de medio tiempo realizado en la historia de una final del torneo, una producción de 11 minutos y medio que reunió a algunas de las figuras más reconocidas de la música internacional.
Shakira, Madonna, BTS, Justin Bieber, Burna Boy, Chris Martin y Gustavo Dudamel formaron parte de una presentación ambiciosa, dinámica y cargada de efectos visuales. El espectáculo combinó música pop, ritmos africanos, arreglos orquestales, coreografías, personajes televisivos y fuegos artificiales.
La propuesta buscó trasladar a la Copa del Mundo un formato de entretenimiento asociado con otros grandes acontecimientos deportivos. El resultado fue una sucesión vertiginosa de actuaciones, diseñada para aprovechar cada segundo y mantener la atención de los miles de espectadores presentes en el estadio y de la audiencia internacional.
Madonna abrió el espectáculo

Madonna fue la encargada de iniciar la presentación con una entrada extravagante, acompañada por un DJ. Durante los primeros minutos también aparecieron los exfutbolistas brasileños Ronaldo y Ronaldinho a bordo de un vehículo con la palabra “Maestro” en su placa.
El show cambió rápidamente de tono con la participación del director venezolano Gustavo Dudamel, quien estuvo al frente de músicos de la Filarmónica de Nueva York y de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.
Las agrupaciones interpretaron una versión orquestal de “Seven Nation Army”, canción de The White Stripes convertida desde hace años en uno de los cánticos más reconocidos dentro de los estadios de fútbol.
La puesta en escena incluyó banderas, instrumentos de cuerda, juegos de luces y la aparición de varios personajes de los Muppets, en una combinación que reforzó el carácter festivo de la producción.

BTS y Justin Bieber se sumaron a la celebración
La agrupación surcoreana BTS apareció posteriormente con vestuarios rojos inspirados en el motociclismo para interpretar “Dynamite”, uno de sus mayores éxitos internacionales.

La actuación estuvo acompañada por una coreografía enérgica y una escenografía diseñada para aprovechar la amplitud del estadio.
Más tarde, el actor Jason Sudeikis apareció caracterizado como Ted Lasso para presentar a Justin Bieber. El cantante canadiense ofreció uno de los momentos más tranquilos del espectáculo con una interpretación acústica de “Everything Hallelujah”.
Ese segmento sirvió como transición antes de regresar a una propuesta más intensa y orientada al pop de estadio.
Shakira y Burna Boy protagonizaron uno de los momentos centrales
Uno de los instantes más celebrados llegó con la aparición conjunta de Shakira y Burna Boy. Ambos artistas interpretaron “Dai Dai”, acompañados por los Ghetto Kids.
La presentación combinó ritmos latinos y africanos, además de una coreografía que ocupó buena parte del escenario. La experiencia de Shakira en espectáculos deportivos internacionales volvió a quedar en evidencia durante una actuación pensada para conectar con públicos de diferentes regiones.
El número se convirtió en uno de los momentos más naturales dentro de la propuesta, debido a su energía, despliegue visual y adaptación al ambiente de una final mundialista.
Un cierre multitudinario
Para el cierre, Chris Martin, vocalista de Coldplay, se unió al PS22 Chorus y a personajes como la Rana René y Miss Piggy.
El resto de los participantes regresó al escenario para formar un enorme cuadro con la palabra “LOVE”, mientras una serie de fuegos artificiales iluminaba el cielo sobre el MetLife Stadium.
La presentación concluyó con todos los artistas reunidos, en una imagen pensada para transmitir un mensaje de unidad antes del regreso de los futbolistas al terreno de juego.

El primer espectáculo de medio tiempo de una final de la Copa del Mundo dejó una propuesta intensa, recargada y deliberadamente espectacular. En apenas 11 minutos y medio, la FIFA reunió música, cultura popular y entretenimiento global en una producción que difícilmente pasó inadvertida.
Para algunos aficionados, el show representó una transformación excesiva de una tradición futbolística. Para otros, fue una evolución lógica de la final hacia un acontecimiento que combina deporte y espectáculo.
Más allá de las opiniones, la presentación estableció un precedente y se convirtió en una de las escenas más comentadas de la final del Mundial 2026.
Fuentes varias

