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Donald Trump concentrará la atención en Davos con una agenda disruptiva sobre Groenlandia, Venezuela y Medio Oriente

Donald Trump formalizará este miércoles su aparición pública en el Foro Económico Mundial (WEF) de Davos, pero su agenda geopolítica ya domina las conversaciones en la aldea suiza, que amaneció nevada y bajo fuertes medidas de seguridad. La propuesta de un nuevo orden mundial impulsada desde la Casa Blanca promete marcar el pulso del encuentro y tensar, aún más, las relaciones entre Estados Unidos y Europa.

Bajo el lema “Comprometidos con mejorar el estado del mundo”, la edición 2026 del WEF reunirá a una amplia nómina de líderes políticos y económicos, entre ellos Emmanuel Macron, Ursula von der Leyen, Javier Milei, Scott Bessent, Isaac Herzog, Pedro Sánchez, Jamie Dimon, Jensen Huang, Kristalina Georgieva y Ken Griffin. Sin embargo, el protagonismo recaerá en Trump y en una agenda que desafía los consensos multilaterales tradicionales.

Uno de los ejes centrales será la decisión del presidente estadounidense de avanzar en la anexión de Groenlandia, una iniciativa que desató una crisis histórica con la Unión Europea. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expondrá la posición del bloque frente a la presión constante de Washington, seguida por el presidente francés Emmanuel Macron. Ambos lideran la postura más firme contra la estrategia de Trump y no descartan recurrir a la denominada “bazooka” europea: un aumento de aranceles que impactaría directamente en las relaciones comerciales con Estados Unidos.

Tras estas intervenciones, tomará la palabra Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense y uno de los funcionarios más duros de la administración Trump. Antes de llegar a Davos, Bessent defendió sin matices la incorporación de Groenlandia a Estados Unidos, al sostener que Europa proyecta debilidad frente a la fortaleza estadounidense.

A diferencia de los esquemas multilaterales surgidos tras la Segunda Guerra Mundial, Trump ha optado por comunicar y ejecutar su política exterior de manera unilateral, incluso a través de su red social Truth. En ese marco, anunció la creación de un Consejo de la Paz (Board of Peace), concebido como una alternativa funcional a las Naciones Unidas, organismo donde Washington —según la visión de Trump— queda condicionado por el poder de veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad.

La iniciativa, inicialmente enfocada en la crisis de Gaza, generó una fuerte controversia diplomática. Israel rechazó la inclusión de Turquía y Qatar como miembros permanentes del nuevo organismo, mientras que Arabia Saudita y Jordania expresaron reservas. Líderes y funcionarios de Israel, la ONU, Qatar, Egipto, Siria y la Autoridad Nacional Palestina fijarán posición en Davos sobre este rediseño del esquema multilateral en Medio Oriente.

Trump llegará al foro acompañado por figuras clave de su gabinete, como el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Comercio Howard Lutnick, el secretario de Energía Chris Wright y el propio Bessent. En Davos no se descarta un encuentro con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, así como con Macron y Von der Leyen, en un intento por reducir la tensión transatlántica.

El miércoles a las 14:30 (hora de Suiza), Trump dispondrá de 45 minutos para exponer su agenda internacional. Según fuentes de Washington, ratificará su posición sobre Groenlandia, reivindicará su rol en la escena global, hará referencia a la captura de Nicolás Maduro y detallará los alcances del Consejo de la Paz. Un tiempo acotado, pero suficiente para reafirmar los pilares de un nuevo orden global que promete redefinir el equilibrio internacional.

Fuentes varias