Julio Iglesias responde a las acusaciones de agresión sexual y niega los hechos
El cantante Julio Iglesias ha roto su silencio tras las acusaciones de agresión sexual formuladas por dos extrabajadoras de sus residencias en República Dominicana y Bahamas. Tres días después de que eldiario.es, en colaboración con Univisión, publicaran una investigación periodística sobre presuntos abusos ocurridos en 2021, el artista se pronunció mediante un comunicado difundido en su cuenta oficial de Instagram.
En el escrito, publicado la madrugada de este viernes 16 de enero, Iglesias niega de forma categórica las denuncias. “Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”, afirma el intérprete, quien califica los señalamientos como “absolutamente falsos” y asegura que le han provocado una “gran tristeza”.
El comunicado llega después de que los medios que destaparon el caso intentaran, sin éxito, obtener una reacción previa del entorno legal del cantante y de las personas responsables de la gestión de sus mansiones. En su mensaje, Iglesias sostiene que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida personal y profesional, aunque asegura mantener la determinación de defender su nombre. “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”, señala.
Asimismo, el artista agradeció públicamente las muestras de apoyo recibidas por parte de seguidores y personas cercanas. “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”, concluye el texto.
Las acusaciones contra Julio Iglesias fueron dadas a conocer el pasado 13 de enero y se sustentan en los testimonios de una empleada doméstica y una fisioterapeuta, quienes relataron supuestos tocamientos no consentidos, presiones para mantener encuentros íntimos y un entorno laboral marcado por el control, las humillaciones y el acoso continuo. Según la investigación, estos hechos habrían ocurrido mientras ambas trabajaban en las residencias del cantante en el Caribe.
En paralelo, ha trascendido que la Fiscalía española estaría analizando el caso como un posible delito de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, además de eventuales delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales. Por el momento, el proceso se encuentra en fase de estudio y se espera que en las próximas semanas se defina el recorrido judicial, mientras el artista prepara su defensa legal con un equipo de abogados.
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