Ned Lamont derrota a Josh Elliott en las primarias demócratas para gobernador de Connecticut
El gobernador de Connecticut, Ned Lamont, consiguió una clara victoria sobre el representante estatal Josh Elliott en las primarias demócratas celebradas este martes, consolidando su candidatura para buscar un tercer mandato al frente del estado.

La contienda puso a prueba el respaldo de los votantes demócratas a un gobernador identificado con posiciones más moderadas frente a un rival que planteó una agenda más progresista. Lamont, de 72 años, logró imponerse por un margen superior a dos a uno cuando ya se había contabilizado cerca del 90% de los recintos electorales.
La Associated Press proyectó la victoria de Lamont poco después del cierre de las urnas, a las 8 de la noche. Con este resultado, el mandatario superó la primera primaria que enfrenta un gobernador de Connecticut en casi medio siglo y avanzó a las elecciones generales de noviembre.
Durante su discurso de victoria en Hartford, Lamont reconoció la campaña de Elliott y destacó algunos de los temas planteados por su adversario. El gobernador aseguró que el Partido Demócrata deberá mantenerse unido de cara a la elección general.
Elliott, por su parte, compareció ante sus seguidores en Hamden para reconocer la derrota y llamó también a la unidad partidaria. El legislador pidió a los votantes mantenerse involucrados en la política y respaldar a los demócratas en noviembre.
La campaña estuvo marcada por diferencias en torno a la dirección que debería adoptar el partido en Connecticut. Elliott, de 41 años, impulsó propuestas como un impuesto adicional del 4% para ingresos superiores al millón de dólares, una opción pública estatal de seguro de salud y medidas destinadas a promover empresas municipales de energía.
Lamont defendió una estrategia más pragmática, destacando la importancia de mantener la estabilidad fiscal del estado, mejorar la accesibilidad económica para las familias y continuar con la gestión cotidiana del gobierno.
El gobernador llegó a la elección respaldado por numerosos sindicatos, entre ellos la Connecticut AFL-CIO. Durante sus dos mandatos, su administración estuvo marcada por una serie de superávits presupuestarios y una importante reducción de impuestos, además de la conducción del estado durante la pandemia.
La campaña también tuvo momentos de fuerte confrontación. Elliott difundió anuncios en los que presentó a Lamont como un político desconectado de las dificultades económicas de muchos residentes. Uno de los comerciales más polémicos comparaba a los políticos con pañales y planteaba la necesidad de un cambio frecuente.
Lamont respondió durante los últimos días de la campaña con publicidad que cuestionaba el historial legislativo de Elliott, incluyendo sus ausencias en determinadas votaciones. El aspirante progresista calificó esos señalamientos como engañosos.
A pesar del tono de algunos anuncios, ambos candidatos señalaron durante la jornada electoral que el Partido Demócrata debía permanecer unido después de las primarias.
Lamont, quien ganó por primera vez la gobernación en 2018 y fue reelegido en 2022, enfrentará ahora en noviembre al republicano Ryan Fazio, senador estatal de Greenwich.
La elección general definirá si Lamont consigue un tercer mandato, algo que podría colocarlo entre los gobernadores con mayor permanencia en el cargo en la historia moderna de Connecticut.
Elliott continuará participando en la política estatal y buscará su reelección a la Cámara de Representantes de Connecticut. Tras reconocer su derrota, tampoco descartó la posibilidad de volver a competir por la gobernación en 2030.
Mark Pazniokas y John Moritz (CT Mirror)
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