La Tierra alcanza el afelio y se ubica en su punto más lejano del Sol
La Tierra alcanzó este 6 de julio de 2026 el afelio, el punto de su órbita en el que se encuentra más alejada del Sol, a una distancia aproximada de 152,1 millones de kilómetros.
El fenómeno ocurre una vez al año debido a que la órbita terrestre no es un círculo perfecto, sino una trayectoria ligeramente elíptica. Por esa razón, el planeta pasa por dos momentos opuestos durante su recorrido alrededor del Sol: el perihelio, cuando se ubica más cerca del astro, y el afelio, cuando alcanza su mayor distancia.
Aunque la Tierra se encuentra ahora más lejos del Sol, este hecho no significa que las temperaturas bajen de forma inmediata ni que el verano en el hemisferio norte pierda intensidad. Los especialistas recuerdan que las estaciones del año no dependen principalmente de la distancia entre la Tierra y el Sol, sino de la inclinación del eje terrestre, que hace que cada hemisferio reciba distinta cantidad de luz solar durante el año.
En 2026, el planeta había alcanzado el perihelio a comienzos de enero, a unos 147,1 millones de kilómetros del Sol. Entre ese punto y el afelio existe una diferencia cercana a cinco millones de kilómetros, una variación importante en términos astronómicos, pero insuficiente para determinar por sí sola los cambios estacionales.
Durante el afelio, la Tierra también reduce ligeramente su velocidad orbital. Esto responde a las leyes del movimiento planetario descritas por Johannes Kepler, según las cuales los planetas se desplazan más rápido cuando están más cerca del Sol y más lento cuando se encuentran más alejados.
El evento no representa ningún riesgo para la población ni provoca cambios bruscos en el clima diario. Sin embargo, ofrece una oportunidad para comprender mejor el movimiento constante del planeta y la dinámica que regula su viaje anual alrededor del Sol.
Los astrónomos destacan que el afelio ayuda a explicar por qué la distancia al Sol no es el factor principal de las estaciones. Mientras en el hemisferio norte se vive el verano, pese a estar más lejos del astro, en el hemisferio sur ocurre el invierno, confirmando el papel fundamental de la inclinación terrestre.
El fenómeno pasó prácticamente desapercibido para la vida cotidiana, pero volvió a despertar interés científico y educativo sobre la órbita de la Tierra, la relación con el Sol y los mecanismos que hacen posible el equilibrio climático del planeta.
Fuentes varias

