Salud

Brote de ciclosporosis: expertos recomiendan revisar el origen de las verduras y evitar la lechuga retirada

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen activa la investigación de un brote de ciclosporosis relacionado con lechuga iceberg distribuida en distintos estados del país. Ante esta situación, especialistas en nutrición recuerdan que es posible sustituir temporalmente este producto sin abandonar una alimentación variada y equilibrada.

La nutrióloga Sabrina Hernández explicó que los consumidores pueden recurrir a otras verduras de hoja verde, siempre que no formen parte de los productos retirados del mercado. También recomendó incorporar una mayor variedad de frutas y vegetales para obtener fibra, vitaminas y minerales, en lugar de depender exclusivamente de la lechuga iceberg.

Entre las alternativas pueden considerarse verduras procedentes de proveedores no vinculados con el brote y productos cocidos, ya que la cocción adecuada reduce el riesgo asociado con determinados microorganismos y parásitos. Antes de comprar, los consumidores deben revisar las etiquetas, el lugar de procedencia y los avisos oficiales de retirada.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, informó el 24 de julio de 2026 que la investigación abarcaba nueve estados: Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Michigan, Ohio, Oklahoma, Pensilvania y Virginia Occidental. Hasta esa fecha, se habían registrado 1.947 personas infectadas relacionadas con el brote, al menos 98 hospitalizaciones y ninguna muerte.

Los datos epidemiológicos apuntan a lechuga iceberg rallada procedente del centro de México y suministrada por Taylor Farms. La empresa retiró voluntariamente del mercado estadounidense los productos afectados y suspendió la distribución de lechuga proveniente de la zona investigada.

La ciclosporosis es una enfermedad intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis. La infección suele producirse al consumir alimentos o agua contaminados. Sus síntomas más frecuentes incluyen diarrea, pérdida de apetito, cólicos, inflamación abdominal, gases, náuseas, cansancio y pérdida de peso. Algunas personas también pueden presentar vómitos, fiebre, dolor de cabeza o dolores corporales.

Los especialistas aconsejan lavar las frutas y verduras bajo agua corriente antes de consumirlas, retirar las hojas exteriores de los vegetales y mantener limpias las manos, los utensilios y las superficies de la cocina. Sin embargo, el lavado no garantiza la eliminación completa del parásito, por lo que la medida más importante durante un brote es evitar cualquier producto incluido en una alerta o retirada oficial.

También se recomienda no utilizar jabón, detergente ni productos domésticos para limpiar los alimentos, debido a que pueden dejar residuos que no son seguros para el consumo. En el caso de vegetales firmes, puede utilizarse un cepillo limpio mientras se mantienen bajo el agua corriente.

Las personas que desarrollen diarrea persistente, signos de deshidratación o síntomas que desaparezcan y luego regresen deben consultar con un profesional de la salud. Los adultos mayores, los niños pequeños y quienes tengan el sistema inmunitario debilitado podrían presentar complicaciones más graves.

Mientras continúa la investigación, las autoridades piden a los consumidores mantenerse atentos a las actualizaciones de la FDA y no consumir las presentaciones de lechuga iceberg incluidas en la retirada. Una dieta equilibrada puede mantenerse mediante la combinación de diferentes frutas, vegetales seguros, legumbres, cereales integrales y otras fuentes de fibra.

Fuentes varias