Salud

¿Se puede comer la sábila? Sus posibles beneficios y los riesgos que deben conocerse

La sábila, conocida también como aloe vera, es utilizada tradicionalmente para aliviar irritaciones de la piel y quemaduras leves. Sin embargo, su consumo requiere precaución, ya que no todas las partes de la planta son comestibles ni producen los mismos efectos en el organismo.

El interior de la hoja contiene un gel transparente que puede formar parte de algunos alimentos y bebidas procesados. Investigaciones preliminares indican que el consumo oral de determinados productos elaborados con este gel podría contribuir modestamente a reducir la glucosa y la hemoglobina A1c en personas con diabetes. No obstante, los estudios disponibles son pequeños y todavía no permiten considerar la sábila como un tratamiento médico.

La principal advertencia se encuentra en el látex de sábila, una sustancia amarillenta situada entre la cáscara verde y el gel. Este componente contiene sustancias con un fuerte efecto laxante y puede provocar diarrea, cólicos abdominales, deshidratación y alteraciones de los electrolitos. En Estados Unidos, la FDA exigió retirar el látex de aloe de los laxantes de venta libre por falta de datos suficientes sobre su seguridad.

También debe evitarse el consumo de extractos de hoja entera que no hayan sido debidamente purificados o decolorados. Estudios realizados con animales relacionaron estos preparados con tumores intestinales, aunque esos resultados no demuestran directamente que produzcan cáncer en seres humanos. El riesgo depende en gran medida de la parte de la planta utilizada y del procesamiento del producto.

Además, se han documentado casos poco frecuentes de lesión hepática asociados con preparados orales de aloe vera. Las personas que toman medicamentos para la diabetes, anticoagulantes, diuréticos u otros tratamientos deben consultar a un profesional de la salud antes de ingerir productos de sábila.

Los especialistas recomiendan no consumir directamente geles cosméticos ni preparaciones caseras sin retirar completamente la cáscara y el látex amarillo. Que un producto sea “natural” no significa que sea inocuo. La sábila tampoco debe reemplazar medicamentos, una alimentación equilibrada o la atención médica.

Fuentes varias