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Perú queda en suspenso por empate técnico entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez

Lima, Perú. — La segunda vuelta presidencial en Perú se mantiene en máxima tensión luego de que los primeros resultados oficiales colocaran a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en un estrecho empate técnico, con más del 92% de las mesas de votación contabilizadas.

De acuerdo con el conteo preliminar de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Fujimori, candidata de Fuerza Popular, alcanzaba el 50,23% de los votos, mientras que Sánchez, postulante de Juntos por el Perú, obtenía el 49,77%. La mínima diferencia entre ambos mantiene abierto el desenlace electoral y obliga a esperar el avance del cómputo oficial. Reportes de Reuters también describieron la contienda como extremadamente cerrada, con una ventaja inicial de Fujimori en el conteo oficial y una estimación rápida de Ipsos que mostraba un escenario de empate estadístico.

Tras el cierre de la votación, el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, pidió serenidad a la ciudadanía y responsabilidad democrática a las organizaciones políticas, al advertir que el resultado final podría tardar hasta 30 días. El antecedente inmediato es la primera vuelta del 12 de abril, cuyo cómputo definitivo fue anunciado más de un mes después de los comicios.

Fujimori, quien participa por cuarta vez en una elección presidencial, llamó a sus simpatizantes a tener paciencia y remarcó que aún no existe un ganador oficial. Desde Lima, la lideresa conservadora sostuvo que la definición dependerá del conteo completo de las actas.

Por su parte, Roberto Sánchez celebró el respaldo recibido desde un balcón frente a la plaza San Martín, en el centro de Lima, donde agradeció a los pueblos indígenas, campesinos y sectores vulnerables que, según dijo, acudieron a las urnas para “recuperar el gobierno para el pueblo”.

El resultado parcial revive el recuerdo de la segunda vuelta de 2021, cuando Pedro Castillo derrotó a Fujimori por un margen mínimo, en un proceso marcado por una prolongada revisión electoral. En esta ocasión, el país vuelve a enfrentar un escenario de polarización, con dos candidaturas que generan fuertes adhesiones, pero también altos niveles de rechazo.

Fujimori centró su campaña en la promesa de imponer orden frente a la creciente delincuencia, una de las principales preocupaciones de los peruanos. Sánchez, congresista y exministro durante el gobierno de Pedro Castillo, ofreció una gestión enfocada en los sectores más pobres y en las regiones alejadas de los Andes y la Amazonía.

La incertidumbre política se suma a un Congreso fragmentado, donde ningún partido cuenta con mayoría clara. Fitch Ratings advirtió antes del balotaje que, gane quien gane, los problemas de gobernabilidad y la composición legislativa limitarán la capacidad del próximo gobierno para aprobar reformas clave.

Fuentes varias