Los Knicks conquistan la NBA tras una remontada histórica y terminan con 53 años de espera
Los New York Knicks volvieron a tocar la gloria. La franquicia neoyorquina se consagró campeona de la NBA por primera vez desde 1973, después de derrotar 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales y cerrar la serie con un contundente 4-1.
El campeonato llegó de manera dramática. Nueva York estuvo abajo por 16 puntos y comenzó el último cuarto con una desventaja de nueve, pero volvió a demostrar el carácter que marcó su recorrido durante la postemporada. Liderados por una actuación extraordinaria de Jalen Brunson, los Knicks reaccionaron en el momento decisivo y silenciaron al público de San Antonio.

Un comienzo dominado por los Spurs
San Antonio tomó el control desde los primeros minutos. Victor Wembanyama impuso su presencia en ambos extremos de la cancha y registró cinco bloqueos antes del descanso, mientras los Knicks sufrían una alarmante falta de precisión.
Durante los primeros 16 minutos, Nueva York convirtió apenas cinco de sus 26 lanzamientos de campo y acumuló nueve pérdidas de balón. Ese pobre rendimiento permitió que los Spurs construyeran una ventaja de 16 puntos al inicio del segundo periodo.
Sin embargo, Brunson comenzó a cambiar el rumbo del encuentro. El base atacó constantemente la defensa rival y terminó la primera mitad con 16 puntos. Mikal Bridges, Josh Hart y el resto del equipo acompañaron la reacción, reduciendo la diferencia a solo tres unidades antes de que Devin Vassell anotara sobre la bocina para darle aire a San Antonio.
Brunson mantuvo con vida a Nueva York
Los problemas de faltas volvieron a afectar a Karl-Anthony Towns, quien cometió su cuarta infracción poco después del descanso. Con el pívot en el banco, Wembanyama aprovechó para recuperar una ventaja de dos dígitos.
El partido también tuvo momentos de tensión. Brunson reclamó una posible falta flagrante luego de caer sobre el pie de Wembanyama tras lanzar un triple, mientras Bridges recibió un golpe en el rostro que tampoco derivó en una sanción importante.
San Antonio llegó a colocarse 15 puntos arriba durante el tercer cuarto, pero los Knicks consiguieron mantenerse en carrera. Jordan Clarkson aportó desde el banco y Mitchell Robinson convirtió un rebote ofensivo antes del cierre del periodo para dejar el marcador 72-65.
Una remontada para la historia
Los Spurs recuperaron nueve puntos de ventaja al comienzo del último cuarto, pero Brunson se negó a aceptar la derrota. Con penetraciones, tiros libres y lanzamientos de media distancia, el capitán de los Knicks lideró una nueva reacción.
Nueva York igualó el encuentro con el punto número 40 de Brunson, conseguido mediante una bandeja elevada contra el tablero. Poco después, dos tiros libres del base pusieron a los Knicks al frente por primera vez desde el primer cuarto.
O. G. Anunoby amplió la diferencia con una volcada cuando restaban dos minutos, aunque la expulsión de Towns por seis faltas y una canasta de Dylan Harper volvieron a empatar el marcador.
Brunson respondió inmediatamente con un lanzamiento que devolvió la ventaja a Nueva York. Los Spurs tuvieron oportunidades para recuperarse, pero fallaron tiros clave y no lograron aprovechar sus últimas posesiones.
Anunoby sentenció el partido desde la línea de tiros libres. Cuando el reloj llegó a cero, los jugadores de los Knicks comenzaron a celebrar sobre la cancha mientras miles de aficionados neoyorquinos festejaban el final de una espera que se extendió durante más de medio siglo.
El final de décadas de frustraciones
El título cerró una extensa historia de decepciones para una de las franquicias más emblemáticas de la NBA. Después del campeonato de 1973, los Knicks vivieron algunas etapas competitivas, especialmente durante la era de Patrick Ewing, pero nunca lograron completar el camino.
Nueva York perdió las Finales de 1994 ante los Houston Rockets y volvió a caer en 1999, precisamente frente a los San Antonio Spurs. Luego llegaron años marcados por eliminaciones tempranas, reconstrucciones fallidas y proyectos que no consiguieron devolver al equipo a la élite.
Hubo momentos destacados, como el fenómeno de la “Linsanity” y las temporadas protagonizadas por Carmelo Anthony, pero el campeonato continuó siendo una deuda pendiente.
La transformación definitiva comenzó con la consolidación de Brunson como líder, la llegada de Towns y la construcción de una plantilla capaz de competir bajo presión. Después de superar a Atlanta, Philadelphia y Cleveland en los playoffs, los Knicks dominaron las Finales y completaron su obra con otra remontada inolvidable.
Nueva York vuelve a ser campeona. Tras 53 años de frustraciones, el trofeo de la NBA regresa finalmente al Madison Square Garden.
Fuentes varias

