La falta de magnesio podría estar detrás de síntomas como fatiga, insomnio y estrés
La deficiencia de magnesio es un problema frecuente, pero muchas veces pasa desapercibido en quienes presentan síntomas como cansancio constante, estrés crónico, problemas para dormir, ansiedad, migrañas o tensión muscular.
De acuerdo con el farmacéutico y nutricionista Phil Hugo, el déficit de este mineral podría estar relacionado con varios de los malestares más comunes de la vida moderna. El especialista advierte que, aunque muchas personas tienen niveles considerados “aceptables” en los análisis de sangre, eso no siempre significa que cuenten con una cantidad óptima de magnesio dentro de las células.
El magnesio es el cuarto mineral más abundante en el cuerpo humano y cumple funciones esenciales en huesos, músculos, cerebro y corazón. También participa en el funcionamiento de las mitocondrias, encargadas de producir energía en las células, por lo que su falta puede influir en la fatiga, el estrés oxidativo y otros desequilibrios del organismo.
Hugo señala que el llamado “déficit oculto” de magnesio puede no reflejarse claramente en un análisis convencional, ya que menos del uno por ciento de este mineral se encuentra en la sangre. Por ello, una persona podría experimentar insomnio, ansiedad, hipertensión o migrañas aunque sus resultados médicos parezcan normales.
Entre las causas de esta deficiencia, el especialista menciona la pérdida de minerales en frutas y verduras debido a la agricultura intensiva, el consumo elevado de alimentos ultraprocesados y la baja presencia de magnesio en muchas aguas embotelladas. Según explica, los productos industriales no solo aportan poco valor nutricional, sino que también pueden dificultar el aprovechamiento adecuado del mineral.
Para mejorar los niveles de magnesio, Hugo recomienda priorizar alimentos reales y ricos en este nutriente, como pescados azules, mariscos, espinacas, lentejas, garbanzos, almendras, nueces, semillas de lino o chía y chocolate negro con alto porcentaje de cacao. También destaca que algunas aguas minerales pueden contribuir de forma importante a cubrir las necesidades diarias.
El especialista recuerda que la suplementación puede ser útil cuando la dieta no es suficiente o cuando existen síntomas asociados a una posible deficiencia, pero subraya que debe hacerse bajo supervisión profesional y no como automedicación. Entre las formas de magnesio con buena absorción menciona el bisglicinato, el malato y el N-acetiltaurinato.
Aunque el magnesio no debe presentarse como una cura única para enfermedades complejas, mantener niveles adecuados podría ayudar a mejorar el bienestar general y apoyar funciones clave del organismo. La recomendación principal sigue siendo fortalecer la alimentación diaria, revisar los hábitos de vida y acudir a un profesional de la salud cuando existan síntomas persistentes.
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