Salud

Estados Unidos congela nuevas inscripciones de proveedores de salud domiciliaria y hospicio en Medicare

La administración de Donald Trump anunció una pausa nacional de seis meses para las nuevas inscripciones de agencias de salud domiciliaria y hospicio en Medicare, como parte de una ofensiva federal contra el fraude en los programas públicos de salud.

La medida, impulsada por el grupo de trabajo antifraude encabezado por el vicepresidente JD Vance, busca impedir que nuevos proveedores considerados de alto riesgo ingresen al sistema mientras las autoridades revisan gastos, patrones de facturación y posibles irregularidades. Según los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, la pausa no afectará a los proveedores que ya operan actualmente, pero sí detendrá temporalmente la entrada de nuevas agencias al programa.

El administrador de CMS, el doctor Mehmet Oz, defendió la decisión al señalar que el objetivo es proteger a los pacientes vulnerables y evitar que fondos públicos terminen en manos de operadores fraudulentos. Durante este periodo, la agencia planea reforzar investigaciones, usar análisis de datos y acelerar la remoción de proveedores sospechosos dentro del sistema.

La decisión llega en medio de un mayor escrutinio sobre los servicios de hospicio y atención médica en el hogar, dos sectores que representan miles de millones de dólares en gastos federales. Reuters reportó que en 2024 el cuidado de hospicio para beneficiarios de Medicare costó 28.300 millones de dólares, mientras que la salud domiciliaria representó 16.000 millones.

La reacción del sector fue dividida. Algunos grupos respaldaron la suspensión temporal como una herramienta necesaria para frenar abusos, mientras otros advirtieron que una medida demasiado amplia podría afectar a proveedores legítimos que atienden a personas mayores, pacientes con enfermedades graves y familias que dependen de estos servicios.

El gobierno federal sostiene que esta pausa forma parte de una estrategia más amplia para combatir el fraude, el despilfarro y los abusos en Medicare y Medicaid. Sin embargo, críticos han cuestionado el alcance de estas acciones y han advertido que pueden generar tensiones con estados y organizaciones de salud que ya enfrentan presión operativa.

Aunque este tipo de congelamiento no es inédito, la medida marca una nueva etapa en la política sanitaria de la administración Trump, con un enfoque más agresivo sobre la supervisión de proveedores y el uso de fondos públicos en el sistema de salud estadounidense.

Fuentes varias