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El papa León XIV llama a poner límites éticos a la inteligencia artificial y advierte sobre su uso en la guerra

El papa León XIV lanzó una fuerte advertencia sobre el avance de la inteligencia artificial y pidió que su desarrollo no quede concentrado “en manos de unos pocos”. En el primer gran documento teológico de su pontificado, el pontífice planteó que esta tecnología debe estar sometida a controles éticos rigurosos, especialmente cuando se aplica en contextos militares y de conflicto.

La encíclica, titulada Magnifica Humanitas —“Magnífica humanidad”—, coloca a la inteligencia artificial en el centro de una reflexión más amplia sobre los desafíos actuales de la humanidad. León XIV sostiene que el progreso tecnológico no puede avanzar separado de la dignidad humana, la justicia social, la protección del trabajo y el cuidado del medio ambiente.

Uno de los puntos más firmes del documento es la advertencia sobre el uso de la IA en la guerra. El papa afirma que cualquier aplicación militar de esta tecnología debe estar sometida a “las más rigurosas restricciones éticas” y cuestiona la vigencia de la doctrina de la “guerra justa”, al considerar que hoy resulta insuficiente frente a la capacidad destructiva de los conflictos modernos.

León XIV señala que la fuerza militar solo puede justificarse en casos de autodefensa en el sentido más estricto. También advierte que la violencia, las armas y la imposición por la fuerza terminan generando consecuencias devastadoras para las poblaciones civiles.

“La construcción de un mundo en estado de conflicto perpetuo es un mal y debe ser nombrado como tal”, sostiene el pontífice, quien insiste en que la humanidad cuenta con herramientas más eficaces para resolver sus disputas, como el diálogo, la diplomacia y el perdón.

El documento también establece un paralelo entre la inteligencia artificial y la historia bíblica de la Torre de Babel. Según el papa, existe el riesgo de que la humanidad utilice la tecnología para construir un sistema dominado por una sola lógica, un solo poder y una sola visión del mundo. Frente a ello, pide que el desarrollo de la IA incluya voces diversas, controles independientes, marcos legales sólidos y una ciudadanía informada.

León XIV rechaza la idea de que la inteligencia artificial sea moralmente neutral. Asegura que toda herramienta tecnológica refleja decisiones humanas, prioridades e intereses, desde aquello que mide hasta lo que ignora u optimiza. Por eso, advierte que la IA puede afectar la manera en que se clasifica a las personas, se toman decisiones y se distribuyen oportunidades.

El papa también cuestiona corrientes como el transhumanismo y el posthumanismo, al considerar que pueden debilitar la comprensión de la dignidad única de la persona humana. Para León XIV, la tecnología no debe reemplazar ni reducir el valor de lo humano, sino estar al servicio de la vida, la justicia y el bien común.

La encíclica es vista como un texto clave para el inicio de su pontificado y como una toma de posición frente a uno de los grandes temas de la época. Con este documento, León XIV busca llevar la doctrina social de la Iglesia al debate global sobre la inteligencia artificial, sin rechazar sus posibilidades, pero exigiendo que su desarrollo tenga límites, responsabilidad y sentido humano.

Fuentes varias